RAYO DE LA CREACION
Es necesario afirmar que todos los fenomenos cósmicos, toda creación, tienen su base en las tres fuerzas primarias de la Naturaleza. Todas las Tríadas Divinas y Sagradas de todas las Religiones corresponden a las tres fuerzas primarias del Universo. Por lo tanto, sin la Ley del Tres en Acción, no puede haber ninguna creación, ni manifestación de fenómeno alguno.
Durante la Manifestación Cósmica, las tres fuerzas primarias se separan y se unen, y en los puntos donde las tres concurren o se encuentran, se crean: Fenómenos, Mundos, Universos, etc. Estas Tres Fuerzas en el rayo de la Creación parecen tres voluntades, tres conciencias, tres unidades. Cada una de estas tres fuerzas contienen en si misma todas las posibilidades de las tres. Empero, en su punto de conjunción cada una de ellas manifiesta solo un principio: el positivo, el negativo y el neutro.
La Ley del Tres recibe el nombre de la Ley del Triamasikano.
La Ley del Siete, llamada también Ley de las Octavas o Heptaparaparsinok, es fundamental en todo lo creado, ya que a ella se debe todo el orden y organización de cada manifestación del Universo. Por lo tanto, la Ley del Tres y la Ley del Siete intervienen en cada orden de Mundos creados.
De acuerdo a la posición o lugar que ocupe cada orden de Mundos en el Rayo de la Creación , estos estarán sometidos a un conjunto cada vez mas creciente de Leyes, que son las que determinan tanto su funcionamiento, como el desenvolvimiento de la vida en cada uno de ellos. A menor numero de leyes, mayor es la complicación de la vida, la mecanicidad, la materialidad y el dolor. La sabia y armoniosa combinación de la Ley del Tres y la Ley del Siete, determinan la existencia de siete ordenes de mundos con siete estados de materialidad diferentes.
El Rayo de la Creación comienza en el absoluto y termina en el infierno. El Abismo tiene aun regiones atómicas sumergidas que son los infiernos atómicos de la Naturaleza.
El Absoluto crea su plan cósmico en el Mundo de las Tres Leyes y después todo continua mecánicamente. Nosotros estamos separados del Absoluto por cuarenta y ocho leyes mecánicas que nos hacen la vida espantosamente mecánica, dolorosa y terrible.

1. PROTOCOSMO (El Absoluto).
De el emana toda la creación. Es el Primer Cosmos, puramente Espiritual. Aquí las tres fuerzas Primarias constituyen una unidad indivisible y auto-consciente en forma integra y reina. La única Ley. Esta formado por múltiples soles espirituales, trascendentales, divinales.
Segundo orden de mundos en forma descendente y formado realmente por todos los millones de mundos y planetas que viajan a través del espacio infinito. Regido por tres 3 Leyes.
Tercer orden de mundos formado por esta gran VIA LACTEA que tiene como capital cósmica central el SOL SIRIO. Regido por seis leyes.
Corresponde o está representado por nuestro Sistema Solar de ORS. Regido por doce leyes.
Quinto orden de mundos que por ley descendente corresponde al planeta Tierra y a todos los planetas del infinito. Regido por veinticuatro leyes.
Aparece el microcosmos-Hombre regido por cuarenta y ocho leyes. Corresponde la Nota Mi de la escala musical.
Corresponde a la región sumergida, al abismo o infierno de las Religiones, regido por noventa y seis leyes. Corresponde la nota RE.
Nosotros podemos subir o bajar, regresar al ABSOLUTO o descender a los Mundos infiernos. Las Almas que entran a los mundos infiernos quedan sometidas a noventa y seis leyes mecánicas, después a ciento noventa y dos y conforme van involucionando en ese reino sumergido se van complicando con mayor y mayor número de leyes psicológicas.
Si en el mundo celular de cuarenta y ocho leyes que es donde vivimos ya todo es mecánico y ni remotamente se hace la Voluntad del Absoluto, del PADRE.
¿Qué diremos de este reino mineral sumergido del Tritocosmos?