LA
PIEDRA FILOSOFAL
Desde hace milenios se
ha luchado por conocer los Secretos de la Naturaleza; entre los muchos
Buscadores del Conocimiento, se destacaron los alquimistas a quienes se le
considera los Precursores de la Química. Hacían referencia a que debían
fabricar una Misteriosa Piedra, con la que se podían transmutar los metales
ordinarios como el plomo, hierro, etc. en ORO PURO. El enfermo que tocara dicha
piedra recuperaría la salud; usada al interior prevendría las enfermedades y
puesta a la observación de los demás, les permitiría recuperar la Armonía
Espiritual perdida.
Místicamente, la Piedra Filosofal representa la Transmutación de la
Naturaleza emocional e instintiva del hombre en su Naturaleza Divina y
Espiritual, siendo la culminación de la Obra, el Hombre Perfecto. Esto fue lo
que se llamó La Gran Obra o Magisterio del Sol o Matrimonio Perfecto.
Todo su conocimiento hacia referencia a procesos internos. El plomo es
la pesadez de nuestra vida que se traduce por tristeza, depresión, pereza y
quietud; es el estado lamentable que la humanidad cultiva. El hierro representa
nuestras emociones desbordadas hacia los celos, odios, ira, que causan tanto daño
a nuestra salud; pero lo maravilloso es la posibilidad de mutar todos estos
aspectos negativos en el oro de la espiritualidad y del perfeccionamiento, dando
como resultado la Armonía Interior.
El ejemplo más perfecto de la Piedra Filosofal viviente, fue el señor
Jesús, un alquimista del mundo de la sensibilidad y de la Conciencia; del
Sendero del Cristo, porque el Cristo no es Jesús, es el Sentido Espiritual
presente en el corazón de todos los seres en relación con la Vida Una del
Universo. Por eso, El podía sanar por propia voluntad a cualquiera o hacer
regresar a la vida a aquellos que habiendo fallecido pocas horas antes cuando no
se hubieran retirado completamente de su cuerpo, cortándose el cordón de
plata.
El Sendero Iniciático representa la simbólica Escala de Jacob que
conecta la Piedra bruta con el Cielo, “Piedra Filosofal”. Los peldaños, son
los distintos grados de Conciencia del SER en la Evolución; las zarzas, son las
penas, dolores y dificultades generadas por nuestros errores presentes y
pasados, debidos al mayor pecado que existe: la ignorancia.
La Piedra Diamantina es la Joya Escondida que a través de las edades,
ha mutado desde la negra roca de nuestra Naturaleza Inferior, en el Diamante de
la Perfección del SER, gracias a la Sublimación del Fuego Secreto de la
Existencia.
La figura del HOMBRE VERDADERO, nos recuerda al Divino Rabí de Galilea,
quien habiendo comprendido el Misterio, elaboró en el laboratorio alquímico de
su cuerpo la “Piedra Filosofal” que fulgente en su corazón le llevó a la
unión consciente con las energías del Verbo Cósmico. Dejó este Conocimiento
a la humanidad, con la frase: “Tu eres Petrus y sobre esta petra (piedra)
edificaré mi iglesia”; se refería, no a la personalidad física de uno de
sus discípulos, sino a las energías internas sobre las cuales debemos edificar
nuestra iglesia, es decir, el Templo, donde el altísimo, el Logos, mora en
nosotros para convertirnos en sublimes alquimistas.
El HOMBRE VERDADERO lleva a cuestas una cruz; es el Poder Supremo del
Logos; es el cruce de los dos polos eternos tanto en lo sutil como en lo denso
para “hacer el milagro de la sola cosa única y eterna” como bien lo expresó
Hermes Trismegisto.
Los GNOSTICOS no tenemos dogmas, no llevamos a nuestros
estudiantes a
aceptar ninguna clase de creencias, porque respetamos el LIBRE ALBEDRIO y la
libertad de Conciencia de la Humanidad; no somos una religión ni institución
cualquiera. Nuestros símbolos son una Rosa en una Cruz. La rosa, es el
Equilibrio, es el Cristo, es la Armonía Espiritual que surge cuando se vinculan
los contrarios a través del tiempo y del espacio.
La CRUZ no representa el Martirio, sino la Eterna Dualidad y Polaridad,
que al cruzarse, permite la Evolución y Manifestación de todo cuanto existe.
La Armonía de las Esferas y de los Mundos se mantiene por la acción de las
fuerzas electromagnéticas de los cuerpos celestes; cuando se cruza una semilla
con la Tierra, surge la planta y de ella, el árbol majestuoso que produce
frutos y semillas para nutrir a la Humanidad; se cruzan las manos de dos
personas que sientan afecto y se estimula mutuamente su Sentido Espi
ritual; al
cruzarse la mirada de un varón y una dama, surge el Amor y si unen sus cuerpos,
surge la Vida y así podemos ver de tarde en tarde, SERES EXTRAORDINARIOS como
Jesús, Platón, Pitágoras, Hermes, Buda, Krishna, Hipócrates, Sócrates, Hi
Shing, Rama, Orfeo, Moisés, Gargha Kuichines, Samael Aun Weor, Litelantes,
Rabolu, Huiracocha, Therióm, Desoto, Eughins Arioms, Confucio, etc. que
entregaron estos Conocimientos a la Humanidad.

Las
Enseñanzas de la Fraternidad Rosacruz Antigua y la Asociación Gnóstica
Argentina (Iglesia Gnóstica Cristiana Universal) permiten que Almas Sedientas
Espirituales conozcan estas Verdades Eternas para que puedan Superarse y
Perfeccionarse. No existe el azar, ni la casualidad; sólo la causa y efecto. Si
estos conocimientos maravillosos se logran aplicar en la inmediata temprana época
de nuestras vidas, quedarán como una semilla maravillosa en nuestro
endo-conciente y naturalmente, como toda semilla, ha de germinar, crecer y
fructificar. Estos conocimientos han de servir como ALIMENTO ESPIRITUAL para que
cada uno pueda DESPERTAR CONCIENCIA en
el Sentido Cósmico de la Existencia.