ORFEO
M.
Zerión.
Según
la leyenda Orfeo era un semidiós Olímpico.Tenía una sensibilidad exquisita,
era poeta, teólogo, músico. Recibió de su padre Apolo, una lira que había
sido fabricada por Hermes-Mercurio.Orfeo lograba entonar con la lira las más
dulces melodías; como era un poeta y el más sensible de los seres, con su lira
y su poesía armonizaba hasta tal punto la naturaleza que nada podía comparársele.Cuando
él cantaba las fieras se echaban a sus pies, las aves estimulaban su trino, las
tempestades se calmaban y lograba que todos aquellos que hubieran perdido su
armonía la reconquistaran.
Orfeo
se enamora de la ninfa Eurídice, pero ella desafortunadamente, huyendo de
alguien que la quiere en amores es mordida en su pie por una serpiente y
fallece.Orfeo lleno de tristeza va al infierno, y allí empieza a cantar con su
lira, lleno de tristeza le ruega a Hades, dios del bajo mundo y a su esposa Perséfona,
que le permitan a Eurídice volver al mundo de los vivos. Es tal la dulzura, la
tristeza y la sensibilidad con que Orfeo entona los más dulces cánticos que
Hades llora lágrimas de acero y su esposa le convence para que deje en libertad
a Eurídice para que vuelva a la tierra.
Le
dicen a Orfeo que le permiten que su esposa se vaya con él con una condición:que
en ningún momento voltee a mirar dónde viene ella hasta tanto no salgan los
dos al Sol y ella haya caminado bajo sus rayos.Orfeo se va adelante cantando y
cantando pero le va entrando la duda si realmente su compañera viene tras él.Cuando
finalmente están saliendo a la luz del Sol, no aguanta más la curiosidad, la
tentación de saber si ella viene allí y voltea a mirar en el momento en que
ella iba a ser tocada por los rayos del Sol.
Cuando
él la mira, Eurídice comienza a desvanecerse y regresa al infierno.Ya de nada
valen las lágrimas ni las canciones de Orfeo ante Hades y Perséfona, entonces
regresa al mundo de los vivos y promete no volver a amar nunca más a ninguna
mujer.Esto hace que otras ninfas al ver que ese hombre tan sensible y místico
no acepta el amor de ninguna de ellas, lo ataquen, lo destrocen y arrojen su
cabeza y su lira a un río.
Después
de aquello, los dioses dicen:"Hay que sepultar la cabeza y la lira de
Orfeo; pero si algún día sus despojos mortales reciben la luz del Sol, toda la
ciudad será destruida por un cerdo".La gente no cree en ese cuento,
no le tienen miedo a los cerdos.Alguna vez destapan la tumba de Orfeo y esa
noche cae una tempestad tan fuerte que el río que surcaba la ciudad que tenía
el nombre de cerdo, se crece y la destruye completamente.
Todo
esto son símbolos de nuestra naturaleza interna. Orfeo está representando el
poder maravilloso del lenguaje, de la laringe de un ser que se ha sublimado, que
ha cultivado su estética, que ha unido su pensar a su sentir.Por eso es un filósofo,
un poeta, un místico que arroba con su lenguaje a todos los seres que lo
escuchan.
Todos
podemos comprobar que si a un animal bravo le hablamos con cariño el animalito
mueve la cola y se calma; así mismo, si uno le habla con cariño a una persona
que está furiosa, se tranquiliza; es el poder del lenguaje.
La
lira de Orfeo es la laringe modulada por nuestro Espíritu en todos los campos
del humano vivir.Su esposa Eurídice, es esa energía maravillosa de la Vida que
hace que adoremos a la otra polaridad de la existencia, es ese poder interno que
nos permite sublimarnos y perfeccionarnos permanentemente.