EL GNOSTICISMO
Me interesa saber su opinión sobre
qué es el gnosticismo, y si considera que vivimos en una sociedad gnóstica...
y cuál es el alcance de la afirmación que “el pecado original es un pecado
de gnosticismo”.
Responde el P.
Miguel Ángel Fuentes, V.E.
La Enciclopedia Hispánica dice sobre el gnosticismo: La palabra gnosis
(término griego que significa “conocimiento”) se emplea, al tratar del
movimiento filosófico y religioso al que dio nombre, como alusión a un
conocimiento esotérico, adquirido no por aprendizaje u observación empírica,
sino por revelación divina. La gnosis, posesión de los iniciados, se oponía a
la pistis, o mera creencia. Los elegidos que recibían la gnosis experimentaban
una iluminación que era regeneración y divinización, y conocían simultáneamente
su naturaleza y su origen auténticos. Se reconocían en Dios, conocían a Dios
y aparecían ante sí mismos como emanados de Dios y ajenos al mundo. De esta
forma adquirían la certidumbre definitiva de su salvación para toda la
eternidad.
El corpus de nociones compartido por sus diversas escuelas gnósticas
puede sintetizarse en tres grandes temas: la miseria del hombre, prisionero de
su cuerpo, pues el gnóstico consideraba a su alma procedente de una realidad
supramundana; la dualidad cósmica, en la que el mundo visible, malo y
tenebroso, había sido creado por un demiurgo –elemento típicamente neoplatónico–
perverso, mientras que existía otro Dios bueno pero desconocido; y, por último,
el apocalipsis gnóstico, en virtud del cual el mundo malvado sería sustituido
por el reino divino. Los pneumáticos (conocedores puros de la gnosis) ascenderían
hasta el pleroma, reino de la luz y la perfección, y el fuego latente oculto en
el cosmos se avivaría y consumiría toda la materia con él.
Es preciso hacer notar, sin embargo que, por su propio carácter esotérico,
las distintas escuelas gnósticas desarrollaron formas especulativas muy
diversas. La mayor parte de los estudios tienden a considerar la existencia de
una gnosis no cristiana, que englobaría movimientos como el hermetismo y el
maniqueísmo, y de una gnosis cristiana, herética. Esta última, desarrollada
en el siglo II por Basílides y Valentín, afirmaba la realidad de un Dios
trascendente y desconocido en tanto que identificaba al demiurgo creador del
corrupto mundo físico con el Jehová bíblico. Los ataques a estas tesis por teólogos
cristianos como Hipólito y san Ireneo son la causa principal de que el
gnosticismo fuera considerado ante todo como una desviación del cristianismo.
En cuanto a lo segundo, se puede considerar que el pecado original es un
pecado de gnosticismo, en cuanto se trata de adquirir un conocimiento de orden
sobrenatural, pero independientemente de la gracia de Dios. Esto es lo que se
deduce de las palabras del Génesis: “vio Eva que el fruto era deleitable para
alcanzar sabiduría”; y la serpiente le ofrece el “ser como Dios”.