Enseñanzas Kabalísticas
Zerión
La Vida Cósmica, que es la misma vida que anima tanto
al más
prodigioso de los soles como a la más leve brizna de hierba, es la gradación
de la Energía Universal, con el fin de ir desde la omnisciencia sin
evolución, hacia la auto-senso-consciencia favorecida por la evolución ,en
el eterno peregrinaje del Espíritu (lo Divino) a través de la forma.
Este peregrinaje del Espíritu, llamado en Kábalah
Elohim, ocurre a
través de cuatro mundos o planos de manifestación conocidos como:
Atziluth, mundo Divino, Briah, mundo Arquetípico, Yetzirah, mundo de la
formación o Angélico y Assiah, mundo material o de la forma.
El eterno devenir de los Elohim a través de
estos cuatro mundos, se
inicia al ser emanados de la Causa Primera o Suprema Consciencia
Universal en su propio plano de divinización llamado Ensoph, palabra que
significa, sin principio, con la cual se representa a la divinidad,
conteniendo en sí misma la triple esencia de la manifestación:
- Ain, llamado la “no cosa”, por estar fuera del alcance de nuestra
comprensión, como la esencia misma de la vida, como el polo positivo de
la Energía Universal o VIDA.
- Ain Soph, llamado “algo” como representando el polo receptivo o
femenino de las energía del Ain, es decir la Vida; es la resistencia formal
en
el Universo, conocido por la ciencia como Polvo Cósmico.
- Ain Soph Aur, significando, “ese algo en eterno movimiento”, que es
manifestación de los dos primeros principios, es decir de la Vida y de su
eterna resistencia, dando como resultado el Universo y la evolución.
Esta es la triuna actividad del Ensoph, el
incognoscible para nuestra
comprensión, pero la razón de ser de todo cuanto es, ha sido y será.
El punto de eclosión del Ensoph en cualquier sitio del Universo, es la
formación de una Nebulosa. Allí el Polvo Cósmico como
recipiente de las
energías de la Vida es reunido y presionado por el poder ígneo del Ain,
dando como resultado un extraordinario y poderoso vórtice de energías que
generan las más formidables e incalculables fuerzas de contracción y de
expansión. Esta es la primera objetivación de las energías
Cósmicas que
al concretarse, dan origen a un Universo (uni-versus: uno en varios, varios
en uno); es lo que las religiones sin saberlo llaman Dios, lo que los
Masones llaman El Gran Arquitecto del Universo; pero que es tan solo la
reflexión del eterno e infinito tiempo-espacio, como palabras que algo
dicen a nuestra consciencia del Absoluto Ensoph.
La evolución y manifestación en estos cuatro
mundos se realiza en diez
etapas secuenciales llamadas los Diez Santos Sephiroth, como emanaciones
sucesivas de la Vida Cósmica en acortezamiento gradual hasta concretarse
en la forma.
Sephiroth es el plural de Sephirah que significa
serpiente, es decir la
Vida Universal en movimiento ondulatorio, que es la manera como todo en
la Naturaleza se desplaza: el brote de las hojas y de las ramas en los
vegetales, la cristalización del agua, el desplazamiento del rayo, etc.
Los nombres de los Diez Santos Sephiroth emanados del
Ensoph, en su
orden son: Kether, Kjokmah, Binah, Kjesed, Gueburah, Thiphareth,
Netzach, Hod, Yesod y Malkuth, que son los nombres de los distintos
niveles de evolución de la Vida emanada por el Altísimo, hasta su ultérrima
manifestación en Malkuth, el plano de la forma.
El estudio profundo de esta divina ciencia, nos
llevará a comprender los
misterios de la Vida y del Ser.