CRISTIANISMO

 

Las Catacumbas romanas quizás alcanzarían la longitud de Italia. En este intrincado laberinto sirvió a veces para albergar a los cristianos perseguidos, donde ardió sin embargo una fe purísima; recorrer estas húmedas galerías significa entrar en contacto con la Cuna del Cristianismo.

Las esculturas, las pintura y las inscripciones fueron las manifestaciones artísticas que dejaron estos enigmáticos personajes que Vivian debajo la ciudad pagana.

Los profesantes de Cristo fueron dejando reliquias de su culto que aludían a la Vida Eterna y la Salvación.

Este Cristianismo de las catacumbas se extendió por mas de cuatro siglos, los primeros de nuestra era, formaron una verdadera ciudad secreta y ascética.

Se vivía y celebraba los misterios del Cristo, en los primeros tiempos Roma considero a los cristianos una secta entre los judíos, la mas tenebrosa, los tolero en ciertos periodos y en otros los sometieron a persecuciones.

En las profundidades de las catacumbas, los cristianos creaban una Iglesia Poderosas, colocados en línea recta los túneles hubiesen alcanzado la longitud de toda Italia.

La Catacumba mejor conservada es la San Calixto que alcanza 22 metros de profundidad, solo allí fueron contadas 500.000 tumbas. Otras de las catacumbas importantes son las de San Pancracio, Santa Domitilla, Santa Priscilla, San Sebastián y Santa Agnese.Catacumba de Santa Priscilla

Actualmente abiertas al público son una meta significativa para todos los peregrinos que llegan a la ciudad eterna.

Recorriendo las galerías de las catacumbas, se distinguen varios signos de la iconografía de la fe: el pez, símbolo de Cristo; el ancla, imagen de la esperanza; la paloma, representación del alma del creyente y al lado de los nombres sobre los sepulcros, se encuentra con frecuencia el augurio "In Christo". Son otros tantos testimonios del fervor espiritual que alentaba las primeras generaciones de cristianos. Acercándose a aquel mundo, los cristianos de hoy pueden ser estimulados para su propia vida y para un más vivaz empeño en la nueva evangelización. Con la mirada puesta hacia la histórica cita del Gran Jubileo, durante el cual las catacumbas de Roma serán un sitio privilegiado de oración y peregrinación.

Recorriendo las galerías de estos lugares sacros, los visitadores podrán sentir la atmósfera de las primeras conversiones al Evangelio, podrán detenerse con recogimiento delante de las tumbas de los primeros testigos de Cristo y de su mensaje de salvación.

Junto a las grandes basílicas romanas, las catacumbas deberán representar una meta irrenunciable para los peregrinos del Año Santo.

Después de la caída del Imperio Romano de Occidente, el llamado “Edicto de Constantinopla” legalizo el culto cristiano y las catacumbas se convirtieron en santuarios. En la Edad Media se llenaron de tierra muchas galerías. La restauración de las catacumbas no se inicio hasta el siglo XV.

 La Criptología de las catacumbas habla de que el Cristianismo debió ser una religión esotérica en la Antigua roma. Su lenguaje artístico conocido como ARCANI DISCIPLINA, roza los limites del ocultismo. Por ello los centuriones nunca se atrevieron a bajar a perseguir a los cristianos.

 

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