Comunicado Nº 6

Córdoba, Marzo 2002

Año 40 de la Era de Acuario

EL SIMBOLO DE LA NUEVA ERA

Este símbolo indica alguna de las fuerzas significativas y factores profundos que están ahora acrecentándose, produciendo efectos según avanza la nueva era

El Símbolo está colocado en un ilimitado campo azul, que significa la esfera de la expresión de vida de nuestro Logos Solar, que cómo se ha dicho es un Logos de Segundo Rayo, representado por el color azul profundo. La potencia y calidad de su penetrante vida mantiene y condiciona Todo dentro del sistema solar, incluyendo la vida y el destino de nuestro Logos Planetario, Sanat Kumara. Es el factor más potente que nosotros somos capaces de tocar mentalmente.

El disco dorado, frente al que aparecen el triángulo y la estrella simboliza todo lo que contiene oculto de nuestra vida en este planeta. Sanat Kumara se manifiesta a través de ello. Podemos verlo, siendo conscientes de su realidad. Se habla de él en uno de los mántrams más antiguos, el Gayatri:

"Revélanos el rostro del verdadero Sol Espiritual, Oculto por un disco de luz dorada, Para que conozcamos la verdad"

Detrás del símbolo completo, extendiéndose, más allá, fuera del disco de luz dorada emerge la Cruz Cósmica, la que se encuentra en la conciencia de los Grandes en ese Sol distante, Sirio. Esta Cruz Cósmica es el origen de toda la simbología de la Cruz, según se ha comprendido y usado, habitualmente, por la Humanidad a través de los tiempos.

Según continúa la evolución, las potencias espirituales menguan y fluyen. En la naciente Era están disponibles para Sanat Kumara ciertas fuerzas que no lo estuvieron en otros tiempos. Esto es sin limitación, porque Él ha conseguido una expansión de la Conciencia Solar o bien, podemos expresarlo como "tomado una iniciación".

Algunas de estas fuerzas están disponibles, parcialmente, en la Cámara del Consejo de Shamballa y desde allí guiado a la Jerarquía por el Cristo. Nuestro Símbolo toca sólo unas cuantas de estas nuevas potencias e incluye una mezcla armonizadora de ambos, la era antigua y la nueva. La tarea del Cristo en esta era es el perfeccionamiento de esta mezcla. Se debe conseguir una Armonía que sea apropiada para la condición de la humanidad como es ahora.

El Triángulo superpuesto sobre el disco es amarillo, porque es el color de Buddhi. Las así llamadas funciones de la Jerarquía en el plano búdico, y las potencias de este triángulo hacen su entrada en nuestra vida planetaria.

Este Triángulo está formado por tres grandes entidades extraplanetarias que están, ahora ayudando al Plan para el planeta y, especialmente, están detrás del Cristo para ayudarle en su trabajo en favor de la Humanidad. Por tanto, los valores que ellos llevan, nos alcanzan primeramente a través de Él. Su influencia en la Conciencia humana es de poderosa trascendencia. Como usa Él esa potencia está por encima de nosotros, y seremos constructivos si respondemos al Cristo.

Uno de estos Tres Grandes Seres nos es conocido como el Señor Buda. Este, sin embargo, limita nuestra comprensión demasiado lejos. Su trabajo como fundador de lo que ha llegado a ser la religión Budista, está completamente transcendida. Él, como el Señor del Mundo mismo, ha conseguido una expansión de conciencia, siendo Él ahora una potencia extraplanetaria. Él aporta una sabiduría equilibrada, especialmente adaptada a la necesidad humana. Es el más cercano al Cristo. Él está a la derecha del Cristo, representado, por tanto, en el vértice inferior derecho del triángulo.

En el punto inferior izquierdo, está situada la gran Entidad que encauza la potencia del Equilibrio Solar, nuevamente, disponible ahora para Sanat Kumara. El Maestro Djwhal Khul lo define como el Espíritu del Equilibrio. Y también como "el Espíritu de la Paz, la Paz que sobrepasa toda comprensión". El agente activo de la paz es la Buena Voluntad, que encuentra la última expresión en la familia humana en cómo establecer Correctas Relaciones Humanas. Las Correctas Relaciones Humanas son el objetivo práctico de la venida de Cristo en la Nueva Era.

En el punto superior, de este nuevo y único triángulo, está situado el Avatar de Síntesis, cuya directa influencia se identifica, ahora, en la conciencia humana en tendiendo a emerger. Es la más potente de las tres, en relación con la conciencia de la masa de las personas de ésta época. Su penetrante influencia apresura la realización por la humanidad que, de hecho, vivimos en un mundo en el que la humanidad una tiene un destino común.

Tal, brevemente, indica una pequeña parte del significado del nuevo triángulo que ahora está situado detrás del Cristo para ayudar en este trabajo. Superpuesto, encima del triángulo, a las fuerzas de la Nueva Era está la estrella de cinco puntas del Cristo. Esta estrella ha sido el vehículo de la influencia en la familia humana durante toda la Era de Piscis. Ha sido, y es todavía, de prodigiosa potencia. La estrella es azul porque representa, con mucho, la cualidad solar a la que debe responder la humanidad.

La Humanidad hoy, como conciencia masiva es, en gran parte, el producto de las presiones de la era de Piscis. Aunque estamos ya entrando en la era de Acuario, los ritmos establecidos de la era anterior aún dominan en el conjunto de la humanidad. Abandonar lo antiguo y extinguir todo para la nueva, la automática e inevitable rebelión de los sonidos del hombre al que todos nosotros crucificamos. Lo antiguo y lo nuevo deben fusionarse. El problema no es una lucha para matar lo viejo, sino un prudente y correcto tiempo de infiltración de lo nuevo, en la hirviente caldera de nuestros tiempos.

Nuestro símbolo, por tanto, mezcla las dos eras y dibuja, correctamente, el trabajo del Cristo hoy y las fuerzas que El debe manejar. El punto en el centro es el sitio donde permanece el Cristo. Es el centro de la estrella, el centro del triángulo, y el centro del disco de luz dorada.

Desde ese centro Él trabaja y, conforme Él trabaja, la cruz de la Nueva Era emerge. Esta es una cruz de brazos iguales, reflejando el arquetipo cósmico, la cual llegará a ser, por derecho propio, la cruz de la Humanidad en los días venideros.

Simboliza la vida de equilibrio, de las Correctas Relaciones con Dios a través de la aspiración y las Correctas Relaciones con el hombre a través del servicio y el compartir. Eventualmente, viviremos y conoceremos por el hecho de que nada, actualmente, pertenece al hombre individual.

Focalizando la atención en este centro de potencia de nuestro símbolo, llega la iluminación. La concentración en este punto, donde permanece el Cristo, revela el campo entero; esto de acuerdo con nuestro status espiritual individual.

 

 Mons. CARLOS HECTOR TULA

Coordinador Internacional de JUVENTUDES GNOSTICAS

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