Comunicado
Nº 3
Estimados
Hermanos Gnósticos.
Debido a la mucha cantidad de email recibidos por la
necesidad de una capacitación superior de las segundas cámaras, de los
imprescindibles requerimientos de un personal capacitado en la dirección de los
Lumisiales y de la urgencia para responder a los planes misionales y doctrinales
elaborados por el Patriarca Maestro HI SHING, la Coordinación Internacional de
Juventudes Gnósticas tiene elaborado la implementación de unos programas para
la capacitación de las Juventudes Gnósticas, que serán los futuros misioneros
que irán dando Luz a las Conciencias de nuevas generaciones.
Pedimos el apoyo y el empuje necesario para estimular
a las Comunidades a las Juntas Sacerdotales de esta manera podremos ir
capacitando conjuntamente a los miembros de estas Juventudes (donde estarán
presentes todas las personas de buena voluntad que quieran ir manteniendo viva
la llama de la Espiritualidad y difundirla a todos nuestros semejantes).
Nadie tendrá las puertas cerradas a la capacitación
de las Juventudes Gnósticas mientras trabaje en confraternidad Iniciática con
la organización de cada grupo. Adelantándonos a los sucesos y hechos que
pudieran ocurrir queremos dejar presentes que esta Coordinación está
sugiriendo la Formación de Grupos de Jóvenes por lumisiales, lo que no
incapacita a que un país tenga ya formada su Coordinación Nacional que será
totalmente respetada por esta Coordinación Patriarcal.
La Coordinación está atenta a cualquier
requerimiento que se necesite por parte de los Grupos y por cualquier miembro en
particular. Es Imprescindible que se vaya concretando a la capacitación de los
miembros a través de grupos de lectura y diálogo, que irá enriqueciendo y
despertando nuevas inquietudes entre todos los congregados.
Desde los próximos comunicados vamos a comenzar la
instrucción que consideramos desde ya necesaria para irnos calificando como
verdaderos miembros de segundas cámaras.
Que el Krestos Cósmico dé un nuevo Aliento a todos
los Devotos del Sendero y que la Paz más profunda reine en vuestros corazones.
Marzo
2002
- Monseñor CARLOS HECTOR TULA