LA
LIBERACION DE LA ESENCIA
y LA
ANIQUILACION DEL YO
En
esta parte es bueno reflexionar, entre el cuerpo el alma o esencia. El cuerpo
humano crece y se desarrolla de acuerdo con Leyes Biológicas, pero estas
posibilidades que se dan en el cuerpo no sirven para el crecimiento de la
Esencia o Alma.
El
desarrollo de la esencia es posible únicamente con el trabajo sobre sí mismo,
de modo que el trabajo en la esencia es consciente y voluntario, por parte de
cada uno. El trabajo sobre sí mismo consiste en disolver YOES, EGOS; este es el
sentido revolucionario de la conciencia.
Es
necesario liberar la esencia o embrión de alma, porque allí esta la religión
gnóstica, la sabiduría del Padre y toda la información para la autorealización
íntima del ser. ¿Por qué las gentes no se interesan en realizarse? Cuando
vamos despertando la esencia, el Yo va desintegrándose y van surgiendo los
sentidos y cualidades que otorga la esencia.
No
podemos negar que en nuestro interior cargamos con muchos errores y esto nos
conlleva a la equivocación, si en verdad queremos cambiar realmente,
necesitamos modificar los estados equivocados de la mente. El hecho es que la
mente, en las condiciones actuales, no está preparada para cumplir el
"Gran Mandamiento" según San Mateo cap. 22 cuando un interprete de la
ley le pregunta al Señor Jesús: - Maestro - ¿Cuál es el gran mandamiento en
la ley? –Jesús le dijo- "Amaras al señor tu Dios con todo tu corazón y
con toda tu alma, y con toda tu mente"
Este
es el primero y grande mandamiento. Pero la pregunta es, Está nuestra alma y
mente preparada para el cumplimiento del primer y gran mandamiento de, ¿Amaras
al Señor tu Dios?, esta es una reflexión para el sentir de todos nosotros, en
un serio trabajo sobre sí mismo.
Lo
interesante, es que la psicología espiritual gnóstica, nos prepara para el
segundo mandamiento que es semejante al primero "Amaras a tu prójimo como
a ti mismo". Estas últimas citas Bíblicas de San Mateo, para los gnósticos
cristianos son muy significativas porque de ellas dependen todas las leyes y los
profetas.
Mons. CARLOS HECTOR TULA
Iglesia
Gnóstica Cristiana Universal