No hay que olvidar que, para la Ciencia de la Tradición, los nombres
encierran en sí un poder, abarcando, al mismo tiempo, las leyes secretas y el
orden armónico, que son las premisas conceptuales que permiten la construcción
del templo arquetipo o divino, receptáculo de la Presencia de Dios sobre la
Tierra. La Cábala Esotérica del siglo XII, en su doble vertiente mística y
profética, busca así en cada letra de la Torah ese signo de conocimiento que
lleve al elegido por el camino del saber total.
El Templo-Tabernáculo fue, pues, un edificio perfecto, diseñado por Dios
mismo, el cual, actuando como Sumo Arquitecto, reproduce la estructura armónica
que rige el Universo. Es un don del Creador, que es la imagen del orden y de la
Perfección, símbolo del "'Plan de Universo". El Orden genera la
perfecta adecuación de las esferas en el Árbol Cabalístico. Se trata, en
otras palabras, del "Arte del Creador" del que nos habla San Agustín.
Siguiendo el pensamiento Esotérico el hombre es la imagen de Dios. De todo
ello, los teóricos deducían que el Templo de Dios debía ser construido a
imagen de Dios; y como Dios es sabiduría, era preciso que la obra fuera
proyectada con sabiduría e inteligencia, buscando la Belleza en la armonía y
en la proporción. Para la Cábala, del equilibrio entre el orden y la proporción
nace "Tipheret", la Belleza, que es la expresión más sublime de los
atributos morales.
El Trono del Dios Creador, YHVH ELOHIM), vértice de la tríada que representa
el Adam Kadmon de la Cábala hebráica. Sólo a través del nueve (Jesod) es
posible sublimar el alma y retomar la tríada que simboliza el Mundo Intelectual
y así alcanzar, por mediación de "Daat" (donde reside el Espíritu
Santo o "Ruah ha-Kadosh"), la Corona ("Kether", el número
Uno o unión con Dios), cuyo fundamento es la Sabiduría y la Inteligencia.
Hecha ya esta pequeña reseña a modo de introducción en los conceptos esotéricos
utilizados por los Maestros, se ha pretendido con el presente artículo acercar
al lector al mensaje cabalístico que se oculta en toda obra simbólica.
Esperemos haya despertado un interés didáctico de una visión de las cosas a
la luz del misticismo de la Tradición o Cábala. Aquí, se dan algunas claves
para la interpretación del Simbolismo Hermético, dejando al lector el
conocimiento necesario para que experimente con su propia iniciativa y razón
las próximas enseñanzas de Cábala que le haremos llegar, para ser descifrada
con el conocimiento de nuestro Ser Interior Profundo.