|
Quino
estudió en la escuela de Bellas Artes, que abandonó
en 1948 al morir su padre (su madre había muerto en 1945).
A partir de entonces se convierte en dibujante humorístico,
trabajando para varias publicaciones.
En
1960 se casa con Alicia Colombo, y en 1963 presenta su primer libro,
Mundo Quino, que es una recopilación de chistes mudos. El
prólogo de este libro lo escribió el periodista Miguel
Brascó, quien en un momento dado presentó a Quino
a la gente de una agencia de publicidad que necesitaba promocionar
los electrodomésticos de marca Mansfield, y querían
hacerlo mediante una historieta que publicitara subliminalmente
dichos productos, incluso los nombres de los personajes debían
comenzar con la letra M.
Así
nació Mafalda, pero la campaña publicitaria no se
realizó, con lo que se cambió la vida de Quino y -no
es exagerado decirlo- de muchas personas en el mundo.
La
muerte de Mafalda
Al
final de cuentas la relación entre creador y creación
termina por fusionar a la persona y al personaje. Así, cuando
en 1973 Quino ya estaba cansado y hasta harto de producir las tiras
de Mafalda, optó por una solución drástica,
mafaldiana: mató a Mafalda.
Las
historias de Mafalda aparecieron hasta el 25 de junio de 1973; a
partir de entonces se han venido reeditando sus libros, repitiendo
sus tiras, y ocasionalmente aparecen nuevas creaciones cuando se
le pide a Quino que dibuje a Mafalda o a sus amigos para promocionar
campañas dirigidas a los niños, como la Declaración
de los Derechos del Niño, realizada para la UNICEF, y una
de higiene bucal para una agrupación de odontólogos
argentinos.
Al
respecto Quino declaró que estaba agotado de dar vida a Mafalda
y que sus historias ya empezaban a repetirse. Le pasó lo
que alguna vez la propia Mafalda dijo: "Cada vez va quedando
menos qué decir".
Quino
se negó a hacer lo que otros creadores de caricaturas famosas,
y jamás aceptó que un equipo de dibujantes y guionistas
le ayudaran a continuar con las historias de Mafalda. Él
sentía que a una creación le hace falta el contacto
personal, directo con su creador. Quino consideró más
honesto dejar de producir la tira cómica.
En
cuanto a la muerte de Mafalda, nadie reclama esa decisión
porque, como llegó a decirse: "Si Quino no la hubiera
matado, Mafalda misma se hubiera dado un balazo".
Los
personajes
Durante
el primer año de Mafalda la tira cómica estuvo representada
por la propia niña y sus padres, una pareja de entre 35 y
38 años cuyas vidas quedan en ser comunes. Él es un
oficinista agobiado porque los gastos de la casa no alcanzan el
fin de mes, por lo que frecuentemente se refugia en su pasión
por las plantas y en el Nervocalm, ese medicamento que tranquiliza
sus estados de ánimo, sobre todo cuando Mafalda la lanza
una de sus preguntas. Ella abandonó los estudios para dedicarse
a cuidar mejor de la familia, y a su mediana edad terminó
sufriendo todos los días el dilema de qué hacer de
comer.

Ya
en enero de 1965 apareció Felipe, un niño soñador
de siete años, simple, tímido y flojo que odia la
escuela pero que adora las historietas y admira al Llanero Solitario.
El físico y la personalidad de Felipe no agradan ni a él
mismo; su principal característica es su pelo repuntado en
un copete alborotado y dos evidentes dientes de conejo. Felipe surgió
de una personalidad real: el periodista Jorge Timossi, amigo de
Quino.
En
marzo del mismo 1965 aparece Manolito, hijo de españoles
que tienen una tienda de abarrotes, por lo que el niño crece
obsesionado con convertirse en un magnate de los supermercados.
Manolito es noble pero a la vez ambicioso, materialista y desenfrenadamente
bruto; admira a Rockefeller pero odia a los hippies. También
Manolito nació de una persona real: Anastasio Delgado, un
inmigrante español que tenía una panadería
y que fue el padre de Julián Delgado, otro amigo de Quino.
El
cuadro lo completa Susanita, quien apareció en la tira en
junio de 1965, siendo a sus seis años una egoista, engreída,
ambiciosa y chismosa que detesta a los pobres y que sueña
con casarse con un hombre guapo y rico con el que tendrá
muchos hijos, y que le permitirá adentrarse en los altos
círculos sociales; ahí precisamente se marcan sus
apariencias de nobleza: al estar rodeada de gente rica podrá
-dijo una vez- asistir a fiestas donde comerán ricas viandas
y beberán mejores vinos para recaudar fondos para comprar
a los pobres "frijoles y esas cosas que ellos comen".
A
estos personajes se sumó después Miguelito, en 1966,
quien a sus cinco años es inocente y soñador, pero
a la vez egoísta y muy abierto. Esta personalidad hace que
muy seguido pase el tiempo reflexionando sobre cuestiones aparentemente
sin importancia, pero que en el fondo encierran un mensaje. Miguelito
necesita sentirse el centro de atención.
En
junio de 1968 apareció Guille, el hermanito de Mafalda que
adora rayar las paredes, el chupón ("en las rocas",
dice él) y a la actriz Brigitte Bardot. Guille es otro personaje
surgido de uno real: Guillermo Lavado, sobrino de Quino.
Finalmente,
en febrero de 1970 se presentó Libertad, una niña
de personalidad parecida a la de Mafalda pero definitivamente más
radical. Izquierdista, intelectual, crítica y revolucionaria.
Junto
a estos personajes centrales están otros que sirven de apoyo
a las historias, como los papás de Manolito (de la madre
sólo se conoce su mano amenazante que empuña una pantunfla),
la mamá de Felipe (muy parecida a él), la madre de
Susanita (exactamente igual en lo físico y en la personalidad).
Todos
ellos dieron vida a una de las tiras cómicas más conocidas
en el mundo, y de la que al hablarse se cae invariablemente en el
tema de la muerte de Mafalda (dicen que la mató un camión;
no, dicen que murió de esta otra forma) , suceso que fue
-sin duda- el nacimiento de la niña a la vida eterna.
(Texto
de Edgardo Carrillo)
|