“Ordinariamente
estoy concentrado en los “objetos”, las palabras que están en la página.
Pero últimamente noto que éstas están siempre situadas dentro de lo que
comienza a aparecérseme como un campo de expansión, que usualmente es el
fondo a partir del cual estos “objetos” sobresalen. A partir de un
acto de atención puedo centrarme en el campo en tanto campo, y en el caso
de la visión rápidamente comienzo a discernir que el campo tiene una
especie de límite o borde, un horizonte. Este horizonte siempre tiende a
“escapar” de mí cuando trato de llegar a él; se “repliega”
siempre en el margen extremo del campo visual, reteniendo cierto carácter
esencial enigmático.”
“Listening
and Voice”, Don Ihde.
verdes
bits trabajando furiosamente
desde el microcosmos de los dígitos binarios hoy podemos construir cualquier tipo de objetos sónicos y con algo de ejercitación matemática avanzada podemos crear modelos de cualquier tipo de comportamiento representado por números... podemos crear un archivo sonoro lleno de pequeños fragmentos sonoros simulando el comportamiento del titilar de las estrellas, moviéndose a través del espacio acústico tridimensional del oyente según la órbita de Neptuno, enviando luego la información de audio a través de un modelador de onda estructurado a partir de los intercambios de la bolsa de valores del mes pasado. Los números son el combustible en el motor de la unidad central de proceso...
periférico/efemérico
cuando
reducimos la escala, los números se vuelven invisibles y el
reconocimiento sensorial sobrepasa al reconocimiento teórico... este es
el modo en que funciona la alquimia del audio digital: la matemática es
embebida en el algoritmo y es ocultada de la experiencia del usuario a
través de varios niveles de abstracción, manteniéndolo seguramente
distanciado de los procesos internos...
señal-centrismo
pero
aún así, este distanciamiento del microcosmos de los números revela no
más que lo que la matemática ha creado: objetos sónicos que exhiben
ciertos tipos de comportamientos, por ejemplo, señales... un objeto sónico
puede ser definido por sus partes en movimiento más pequeñas: su
existencia en el tiempo, su arquitectura espectral, las tasas de
decaimiento de sus ondas senoidales, etc. Pero nunca por lo que funciona
como su fondo, o por los artefactos “expulsados” por el objeto sónico.
El sonido nunca es descripto en lo ausente, faltante o desestimado: el
espacio negativo... la mayor parte del residuo digital es eliminado con
reductores de ruido, compresores multi-banda, filtros y compuertas ...
pero hoy nos hallamos inmersos en la nueva ola del audio digital...
existen nuevas herramientas que son capaces de explorar tanto la señal
como lo que se encuentra detrás de ella... se hace posible descender a la
“zona abisal” del umbral de ruido y usar lo que encontramos como
material exploratorio...
interfaz
de usuario modificable
cualquier
selección de algoritmos puede ser modificada para transferir información
en un espacio informacional fluido... mapeando sin esfuerzo de una dimensión
matemática a otra... bits deslizándose, saltando, entrechocándose,
friccionándose entre sí, emitiendo paquetes de energía que irradian
hacia el espacio corporal... la caótica multitud de bits exceden la
barrera de velocidad, derramándose en la vasta red constituida por otras
máquinas de pensamiento... ya no estamos solos en nuestro espacio
informacional, estamos conectados en tiempo real a múltiples niveles de
información dentro de los cuales podemos navegar fácilmente con poco más
que algunos movimientos y clicks del mouse... esta conexión al espacio
informacional ha esparcido muchos virus conceptuales que hay infectado
otros espacios corporales... nuestra interfaz de usuario es un organismo
informático a partir de las cuales nuestro aparato psíquico deviene una
terminal dentro de la red...
el
resultado es que nuestra concentración se ha fragmentado y está
demasiado ocupada en múltiples tareas (“multitasking”) (el término
podría ser síndrome de déficit atencional), siguiendo el flujo
informacional no-lineal a través de su ruta primordial...
el
significado numérico de los fragmentos de audio son trasmitidos hacia
arriba a través de múltiples niveles de abstracción, hacia los
conversores hardware, hacia los parlantes, hasta el aparato sensorial de
los usuarios... que pueden participar en la producción de significaciones
porque en el espacio no-linear (mental) él o ella crean sentido a partir
del movimiento... movimiento entre estructuras, géneros, capas...
movimiento nómade... el sentido es un efecto colateral del movimiento.
centro
focal
más
allá de nuestro centro focal existe una zona que es definida como fondo,
ausencia, un horizonte de silencio... invisible por más que
intentemos centrar nuestra atención en él... esta ausencia nos
atraviesa, nos envuelve y nos elude al mismo tiempo... en nuestro mundo
“señalo-céntrico” este fondo generalmente permanecía más allá de
nuestro horizonte sensorial... es ahí donde la música “post-digital”
reside...
esfera
informacional
los
procedimientos “post-digitales” de elaboración musical han
constituyen una deconstrucción digital del audio a través de la
manipulación de su materia prima: el espacio de los objetos sónicos ,
como la mayoría de los espacios, contiene información residual... sólo
recientemente hemos empezado a tener en cuenta estos elementos... la
inseminación del umbral de ruido constituye el intento alquimista actual:
la transformación de los fragmentos residuales en atmósferas....
“la
electricidad es información total”
Marshal
McLuhan
residual
y deconstruido
la
actual elaboración de materiales post-digitales se ha convertido en un
proceso de substracción de información (léase: señal) hasta que no
queda nada salvo una capa residual... la producción de esta música
post-digital a partir de esta capa tiene lugar con poco más que una
computadora personal barata y un conjunto de herramientas de procesamiento
digital (DSP) cuidadosamente elegidas... estas herramientas permiten a los
compositores deconstruir diferentes tipos de archivos, explorando las
posibilidades sónicas de un archivo de photoshop que contiene la imagen
de una flor, investigando archivos de texto en búsqueda de fragmentos
sonoros coherentes, usando software de reducción de ruido para analizar y
procesar audio de maneras que sus diseñadores nunca concibieron.
La
generación “post-digital” ha penetrado en las torres de marfil académicas,
se ha apropiado de sus herramientas y ha inyectado nueva significación
estética en la información tecnológica... lo que está produciendo una
nueva modulación de las fronteras y una desmitologización de las
barreras que distancian al artista del microcosmos digital...