m  e  n  o  s     e  s     m  á  s 

 

Panasonic

 

 

LA ARQUITECTURA FUNCIONALISTA ES LA MÁS FAMOSA DE SUS ARTES. AKI KAURISMAKI, EL MÁS INTERNACIONAL DE SUS CINEASTAS. SÄHKÖ RECORDINGS Y PANASONIC, SU PLATAFORMA MUSICAL MÁS ARRIESGADA. SUOMI, FINLANDIA, EXTRAÑO PANORAMA. DE NIÑOS JUEGAN CON JUGUETES DE MADERA PORQUE LOS REYES MAGOS NUNCA HAN PASADO POR SUS TIERRAS. NO SE ATREVEN. EL MITO DE PAPÁ NOEL NACIÓ EN UNO DE SUS PUEBLOS Y ELLOS, ICONOCLASTAS, CONSUMEN CARNE DE RENO SIN REMORDIMIENTOS.

 

La estéril mirada de Aki Kaurismaki, por aséptica, casi ni es reconocida por los suyos. Sus edificios, tremendamente esteticistas pero de una austeridad extrema, hacen creer que si Mies Van Der Rohe no fuese alemán sería suomi. Su gélido clima les hace parecer tan diferentes que un sello como Sähkö sólo se concibe en un país como éste. Como que el corazón late más lento con el frío y el cerebro es lo último que muere.

Panasonic responden al tópico a la perfección. Con un sentido del humor tan enrarecido como el del autor de "La chica de la fábrica de cerillas" -ese (su) nombre es tan divertido como extravagante-, musican ruidos, continuando así con las experiencias de la música concreta de finales de los años cuarenta, aunque sus fines sean (son) harto distintos. Conocer los experimentos de Pierre Schaeffer y Pierre Henry les ha servido sólo para jugar sin complejos con todas las posibilidades musicales que aquellos dos genios franceses descubrieron al mundo. Sin embargo, Mika Vainio, Ilpo Väisänen y Sami Salo huyen del conceptualismo de John Cage, Stockhausen o Einstürzende Neubauten. Panasonic son más prácticos. Ellos son finlandeses. "Hemos estado interesados en toda esta gente, pero no creo que exista ninguna conexión con lo que hacemos -aclara Mika-. Trabajamos muy a menudo con objetos: podemos grabar cualquier cosa, desde una aspiradora hasta el sonido de un congelador, pero no lo concebimos como metáforas (Einstürsende Neubauten) o como la práctica de una teoría (Cage, Stockhausen). Nosotros sólo utilizamos los sonidos que nos parecen bien, sin más".

 

La púa de un tocadiscos llega hasta la etiqueta del disco. Se la come. Ese ruido sigue una frecuencia, nace un ritmo. Autechre lo interpretaría con sus máquinas. Panasonic lo convierte en analógico para reproducirlo. "Evidentemente, cuando necesitás una cosa muy específica es mejor construírtela, porque de este modo conseguís exactamente lo que querés. Además, cuando vos mismo te construís tus instrumentos, podés crear sistemas muy extraños que manufacturados no los encontrarías". Jari Lehtinen, un técnico amigo suyo, se ocupa de la faceta do it yourself (hacelo vos mismo) de Panasonic. "Sähkö, The Movie" da una idea de cómo lo hacen. El ruido es ahora un ritmo maleable. Panasonic musica esos ruidos.

Menos es más. Una pared excesivamente decorada entorpece la percepción. Un desnudo en la penumbra invita a estudiar sus sombras. El ruido en el silencio asusta. La púa que se repite, el motor que se enciende y la nevera que se  conecta son mucho más sugerentes en su desnudez. "Ilpo y yo disfrutamos mucho las cosas simples porque muestran más la naturaleza del sonido; la manifiestan de una manera más clara, como si de alguna forma ofreciesen más. Muy a menudo, nuestras canciones se construyen por sí mismas, de un sonido a otro, y a menudo también empezamos con un ritmo complejo y le vamos restando elementos de manera que al final son muy simples". Ellos, como en el boceto, visten y desvisten sus sonidos de una rítmica que, por transparente, minimalista, deja intuir el original.

 

La púa que tropieza con el último surco anuncia el fin del sonido. La púa que se come a la etiqueta del disco hiere con su ruido. Por eso, Panasonic sugieren desolación y muerte con ese "mundo de sonidos", del que habla Mika. "Evidentemente, algunas de las canciones son así -se defiende Vainio-, pero, en conjunto, el sonido analógico que utilizamos es bastante orgánico, nada frío. Yo siento que es muy cálido y profundo". Como que la sangre siempre es caliente y hay cortes que, por puros, son muy bellos. No obstante, Mika tiene razón. Hay humanidad en sus cortes. La humanidad que da guiños humorísticos, tan Kaurismaki, como que su primer larga duración se titule "Vakio" y esto signifique "constante", o que el nombre del insufrible pitido de su primer tema, "Alku" signifique "principio". "A menudo lo hay, si -asiente-. Como en 'Vaihe', que me recuerda a un tanto y para nosotros es bastante divertida. O 'Partiuri', que significa peluquero y termina con las estridencias de un órgano de tubos".

Así que el frío da también calor. Pero el vacío siempre angustia. Y no importa si Panasonic se explaya con un ritmo straight forward  (¿a piñón fijo?) como en su 12" debut, ya descatalogado, y en el maravilloso "Osasto EP", hardcore lacerante por lo limpio, o si prefieren el ambient (o techno experimental) de "Vakio" o de "Kulma" para vehicular su "mundo de sonidos". "El cambio de un extremo a otro es sólo porque nos apetecía hacer algo diferente. A veces queremos ser dinámicos y rítmicos, como en 'Osato', y otras preferimos utilizar ritmos pausados pero más exóticos, como en 'Kulma'".

 

La sierra deshace el árbol en astillas. Uno puede reparar en la máquina o en la madera. El acto, constructivo o destructivo, según con qué ojos se mire, es el mismo. Y obviamente, Panasonic no son los primeros ni los únicos. Pita, Thomas Köner (Porter Ricks), Ritchie Hawtin, Ryoji Ikeda e, incluso, DJ Vadim, unos investigando el minimalismo y otros llenando su  pentagrama de ruidos, han dañado oídos y paciencia. Pero puede que Vainio, Väisänen y Salo sean los mejores. Ellos han recibido el reconocimiento de personajes tan dispares como Mixmaster Morris, Mike Paradinas y Michael Gira -quien incluso les ha propuesto telonear el tour de despedida de Swans-, mientras que otros tan ilustres como Jimi Tenor, David Cunningham (Flying Lizards), Michael Nyman o Scanner han participado en el recital que les tuvo ocupados durante el mes de diciembre de 1996 en Londres. "La idea era que nosotros estuviésemos tocando en una galería de arte y que cada día participase gente distinta -resume Mika-, así que cada jornada fue diferente. Unas veces funcionó y otras no". Mención especial merecen Philus, Dekonivel y Ø, tres proyectos paralelos de Vainio -en su nómina, también remixes para Björk-, que siempre has sido bien recibidos por prensa -la altamente recomendable revista inglesa 'The Wire'- y público -poco, pero muy fiel a Sähkö-.

Y eso que todo empezó con la Hyperdelic Housers crew, un grupo de amigos -entre los que se encuentra Tommy Gronlund, el jefe de Sähkö- que se dedicaba a organizar raves ilegales de acid house en su Finlandia natal. "Las hicimos muy a menudo durante cuatro años, algunas muy pequeñas y otras bastante grandes, y algunas de ellas incluso en San Petesburgo; pero al final empezamos a tener demasiados problemas con la policía y tuvimos que dejarlo. Ya no organizamos más, sólo de vez en cuando Ilpo y yo, como nos gusta mucho la música jamaiquina vieja, el ska y las cosas de los sesenta y los setenta, ponemos música en un pequeño club". A Sami lo conocieron también gracias a Sähkö -"Saab" (96) es suyo-, pero su colaboración no va a continuar por estar éste "más interesado en la fotografía". Lo de la evolución del acid house y el ska hasta Panasonic yo no la entiendo. O tiene algo de irracional o mi raciocinio no llega a más. Y eso que me esfuerzo, porque, como ya dije una vez, yo siempre he querido ser norteña. Además, cuando sea mayor sé que añoraré no haber tenido un grupo como Panasonic.

 

Anna Ramos

[publicado en la revista Rock de Lux Nro. 140, abril de 1997]