Mouse
on Mars.
Música
de roedores siderales.
El
concepto de la música electrónica, no ya desde su forma de composición si
no desde los efectos auditivos que produce, es su capacidad de generar climas
y soportes atmosféricos. En este sentido, al igual que el ambient,
la música electrónica es emocionalmente neutra, es decir, no impone un
estado de ánimo a priori sino que permite la búsqueda de distintos estados
o, más bien, la construcción de los mismos. Es pura materia prima que, como
algunas otras formas de arte abstracto, nos altera percepción y nos
"remite" a imágenes que, sin estar expresadas, devienen durante la
escucha.
De acuerdo a los
elementos sonoros particulares que predominen y a la estructura general de las
obras, los artistas que hacen música electrónica se diferencian unos de los
otros justamente en base al "universo" al que remiten los sonidos de
su música. A propósito de estas definiciones, el universo de
Mouse on Mars es verdaderamente increíble...
un encuentro con la vida microscópica de planetas remotos.
Breve
Histori@
cero:
Andi Toma y Jan St. Werner (Alemania) se conocen en 1993 y al poco tiempo envían
una cinta al grupo Seefeel (UK). Too
Pure, el sello británico de estos últimos, edita entonces el primer EP
del dúo Mouse on Mars (Frosh, 1994).
uno:
El verdadero impacto de la crítica especializada se produce recién con su
segundo disco y primer LP (Vulvaland, 1995): "Cálido",
"Demencial", "Caos" (sic).
dos:
El segundo LP (Iaora Tahiti, 1996), con la participación del ex-baterista de
los legendarios Kraftwerk (Wolfgang
Flur), causa comentarios más extremos que el anterior: 'Incisivo",
"Avant-garde" (sic).
tres:
Además de la confección de varios remixes, en 1996 Mouse on Mars también participa en el soundtrack de un film
experimental de origen americano (Glam).
cuatro:
Los últimos años parecen encontrar a Mouse
on Mars en incursiones más individuales. Jan St. Werner recientemente ha
estado trabajando en Microstoria, un
proyecto con Markus Popp de Oval
(Alemania), con la producción de dos LP. Además de su participación como
colaborador de Dots and Loops, el último cd de Stereolab (UK), J. Werner ha editado un EP (Cache coeur naif, 1998),
trabajo en conjunto con la misma Lætitia Sadier, vocalista de esta banda.
Una
experiencia Marciana
Tener
(probablemente) unas líneas de fiebre, o un aletargamiento o melancolía
moderados.
Play.
(Conf)Hundirse
en el sillón/cama/asiento.
No
cambiar de posición hasta que finalice la escucha. (No cambiar de posición
hasta advertir el tiempo transcurrido... No cambiar de posición hasta
advertir el tiempo).
Parpadear,
sentir el aire al entrar en la nariz, percibir la ondulación de cada pelo y
de cada minúscula porción de piel como una macro-lente.
Y
acudirán a nosotros los diálogos angustiantes de electrodomésticos en
desuso.
Sonidos
frenéticos del roce entre exoesqueletos de insectos copulando.
Y
seremos insectos.
Hormigas
cargando migas, tropezando con resbaladizos trozos de nylon.
Las
máquinas de una Naturaleza atómica, mecánica, galáctica.
Aturdidos
del silencio de nuestros propios Sistemas.
Seremos
lo más primitivo. Moléculas chocando.
Líquido
fluyendo por conductos.
Hacia
televisores ameboideos.
Hasta
circuitos neuronales.
Hacia
el vértigo de electrones que buscan las próximas descargas.
Por
Cristian Favre
[publicado en la revista planeta/X nro. 8]