Aportes
a una teoría de la improvisación
Abstract(o)
Este
breve ensayo pretende enunciar unas categorías que más que pertenecer al
campo de las definiciones, operan como indicios para hacer
comprensible y practicable el análisis musical en el campo de la
improvisación tal y como se realiza hoy. Estas nociones funcionan para el
análisis perceptivo, intelectual y sensible, y pueden servir de modelos
estratégicos para planteos -a nivel sintáctico y macroformal- de la
realización grupal.
Empezaremos por
convenir algunos términos-nociones: llamaremos APARICION a la presentación
-y ulterior elaboración- de un material improvisacional (entenderemos ”improvisacional”
como ”formal”).
La APARICION tiene su contraparte formal en la IRRUPCION
que es entendida aquí como la presentación de un material sin la necesidad
de ser tratado (elaborado, desarrollado): una “discontinuidad aislada”
pero significantiva dentro del fluído constante del discurso. Estas dos
nociones vienen a nombrar dos de las acciones básicas del devenir de la forma
en la improvisación. Sin embargo -como veremos- estas dos acciones no
alcanzan a definir un modelo analítico completo para la comprensión del
discurso musical improvisado. Otra noción es la de PLANO en el sentido
geométrico y arquitectónico que equivale a la situación de una aparición
en un espacio “x” determinado. Estos espacios pueden definirse como:
espacio acústico, dinámico, tímbrico, textural, y cualquiera que recorte
algún parámetro acústico simple (v.g.: cuando hablamos de la
“politonalidad” nos estamos refiriendo a un múltiple espacio de altura en
convivencia activa; cuanto más definidos están los espacios “tonales”
únicos, más fácil nos resulta la percepción y el seguimiento por caminos
“separados”).
La
propiedad de contínua o discontínua de una aparición no define su flujo,
como así tampoco el grado de recurrencia de las irrupciones, que aunque den
marco a materiales enteramente disímiles, presentadas a distancia, pueden
tornarse en un flujo asociable y percibido como una unidad.
El
análisis que proponemos para la improvisación -en especial aquella
contruída sobre técnicas no convencionales- se basa en las nociones de improvisación
lineal e improvisación no-lineal. Este análisis afecta
al nivel de la forma intermedia y apunta a recortar y definir los modelos
sintácticos en el marco de la aparición y la potencialidad que entrañan
estrategias improvisacionales más complejas.
Una
vez caracterizadas estas estrategias veremos nítidamente que raramente se
presentan de manera unívoca: no podemos decir que una improvisación es
“enteramente lineal” o “no-lineal”. Pero sí podemos:
1.- reconocer perceptualmente secciones con estas características y
propiedades, y
2.- definir estrategias grupales tendientes a producir un tipo u otro de
desenvolvimiento.
De
manera esquemática, una improvisación lineal está construída a partir de
continuidades en el régimen de las apariciones. No importa que estas se
articulen como superposición, yuxtaposición, imbricación u otras maneras de
fundir secciones sintáctico-formales: el hecho es que el modo de “pensar”
la improvisación lineal es espontáneo y directo en el orden de las
apariciones. En este sentido, las irrupciones actúan casi de manera
“ornamental”.
Una
improvisación no-lineal (siguiendo el modelo matemático) implica un sistema
de doble (triple, .... “n”) entradas en el régimen de las apariciones. La
irrupción puede funcionar aquí con caráter ornamental o estructural,
sirviendo de núcleo generador del plano “n” de aparición que
corresponda.
En
la improvisación no-lineal la percepción actúa a partir de la recepción de
los planos que definen cada aparición. El grado de definición de cada plano
hará que la resultante opere de manera más o menos coherente (v. g.: un alto
grado de “disociación” hará que percibamos como desfasaje, incoherencia,
delirio). Se impone aquí un principio de pertinencia donde las
características individuales de cada aparición tengan algún factor común
que posibilite la articulación entre planos.
La improvisación no-lineal no asegura un alto grado de complejidad. Una
improvisación lineal que opera sobre sujetos ricos en propiedades (timbre,
ritmo, articulación) aunque sea producida a la manera de un flujo continuo,
simple y directo, puede generar una percepción compleja, de difícil
análisis. Las posibilidades que abre una improvisación no-lineal tienen que
ver con estas consideraciones:
1.- mayor potencialidad significativa ante una economía de recursos (timbres
simples, rítmicas ostinatas elementales, texturas de fácil recepción,
etcétera).
2.- mayor autonomía en la producción espontánea de cada intérprete.
La
dificultad esencial de este tipo discursivo es que sólo puede operar con
eficacia a partir de una estrategia fuerte y pesada convenida previamente (en
los ensayos, en el análisis o en la producción espontánea de un grupo con
historia).
Análisis
y producción
Vamos
a considerar algunos aspectos que, aunque de manera esquemática, pueden
ayudar a la escucha orientada y a construir las estrategias básicas de una
improvisación. Priemro aislamos la forma en “momentos” y
luego veremos qué aspectos formales pueden ser modificables (edit).
A.-
Régimen de ENTRADAS:
1.-
Improvisación lineal por “armado” a partir de
regímenes de entradas donde las apariciones tienen un carácter
complementario entre sí, o donde las irrupciones operan por contraste.
2.-
Improvisación lineal por “corte” donde dos o más
apariciones (o irrupciones) son percibidas simultáneamente en el comienzo y
van operando “transiciones” hacia un sujeto común preponderante.
3.-
Improvisación no-lineal por “superposición”
(régimen de entradas) de apariciones predefinidas por la forma (elementos
comunes y disímiles).
4.-
Improvisación no-lineal por “corte” que opera como
en (2.) con la diferencia que las apariciones no sufren
transición y son sostenidas en sus propiedades. (Ver el grado de pertinencia
de estas propiedades).
B.-
Medio juego:
1.-
Transición de elementos comunes a elementos distintivos por
contraste (no complementariedad). Una aparición varía y la(s) otra(s) se
mantiene(n); o todas varían.
2.-
Yuxtaposición no-lineal de apariciones que transitan a una
aparición o irrupción común. O una aparición se adapta a la otra; o ambas
migran hacia una nueva aparición convenida formalmente (reexposición,
elaboración, coda, etcétera).
C.-
Coda (o coda elaborada):
Se
impone la solidez del cierre (de manera resolutiva o suspensiva; por silencio
grupal o por dilución).
Estos
elementos para el análisis-producción son simples esquemas y pretenden ser
útiles para estimular el análisis comprensivo y el diseño de estrategias
más complejas para el juego de la improvisación libre. Estos esquemas, una
vez asimilados por el grupo, devienen en la potencialidad del trabajo en un
espacio topológico multidimensional.
[grupo de arte provisorio]
Notas
(1).
[Improvisacional - formal] Hacemos aquí esta asociación distintiva
-impovisacional/formal- para recortar la noción de forma como “creación
espontánea y colectiva” dentro del marco de la improvisación grupal. La
“forma composicional” se articula mediante otros procesos y decisiones
estrictamente individuales dentro de la produción compositiva
congelada.
(2).
[Irrupción] La improvisación es definida por Pierre Boules en una
conferencia en Estrasburgo (1961) sobre sus “Improvisations sur
Mallarmé” (“Deuxième Improvisation”): -”La
improvisación, como yo la entiendo, es irrupción (Einbruch) en la música de
un parámetro libre”.
(3). [Flujo] Conviene recordar aquí las nociones de tiempo liso y tiempo estriado (P. Boulez) o procesos direccionados y no-direccionados (K. Stockhausen),