Greenaway ama al escritor Borges, al pintor Mondrian, al compositor John Cage y a los cineastas Resnais, Cronemberg y Lynch. Estos artistas, algunos dentro de su dominio, trabajan la forma antes que el fondo. El bagaje de trucos de Greenaway incluye la pintura (es pintor), el texto (es escritor), la imagen (es cineasta), las matemáticas (es inglés). Greenaway construye los planos como telas, elabora sus textos como un tratado de arquitectura y, en Escrito en el cuerpo, mezcla el texto y el sexo, la muerte y el amor, lo desnudo y lo visible.

 

elegir un sujeto

"Siempre estuve fascinado por la cultura de Extremo Oriente, porque asocia dentro de los ideogramas el texto y la imagen. En el mundo occidental, la imagen y el texto son dos formas de expresión completamente separadas. Hay un texto escrito en el año 996, que me fascinó a tal punto que me llevó a hacer una película basada en él mil años después, como una bella simetría. Este texto, escrito por una mujer, posee un estilo brillante, irónico, sensual. Evoca un tema que me toca: el sabor de la mezcla entre sexualidad y literatura. Yo quise mezclar el texto y la carne. Escrito en el cuerpo está basada en la historia de una mujer que ama escribir sobre los cuerpos de su amante. Si El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante fue un film sobre Eres aquello que comes, esta película está basada en la idea Eres aquello que lees. O una representación de la frase Te leo como un libro abierto. Puede que al sujeto de mi film no le interese el gran mundo, pero mi cine es un poco como un arma."

 

narrar una historia

"El cine es un arte narrativo muy pobre en relación con la literatura, que es de una riqueza increíble. Yo no estoy contra el hecho de narrar una historia, pero para mí es más importante construir un cine directamente ligado a la composición de la imagen. Es por eso que mi narración está reducida al mínimo, y que utilizo asiduamente el plano secuencia.

Para que el film tenga un ritmo como el de un cuadro que debe ser visto. Decir que mis films se construyen como un catálogo es algo que ya no me molesta. Escrito en el cuerpo recuerda, en efecto, un catálogo de amantes posibles. Un poco como en la música de John Cage, el film no es más que una serie de variaciones sobre un mismo tema. Es por esta razón que mucha gente no se siente atraída por mi cine: piensan que una película debe, sobre todo, narrar una historia dentro de la cual ellos puedan identificarse profunda y emocionalmente con un personaje o una situación. Yo estimo que existe otro camino, que no sea el de un cine monocultural, monocromático, como el de la gran escuela norteamericana."

 

filmar los cuerpos

"Todo el mundo dice que el cine de hoy es en gran parte heterosexual, por el mero hecho de que todos los films basados en mujeres desnudas no hacen más que recordar la explotación sexista por parte de los realizadores machos. Es por eso que esas mujeres son, la mayoría de las veces, jóvenes y no viejas. Si vamos a hablar de la desnudez, de la excitación que provoca, hablemos entonces de todas las desnudeces, en el terreno de la edad y del sexo. Es por eso que hay numerosas referencias homosexuales en Escrito en el cuerpo que son, a mi juicio, legítimas. Quería hablar de los cuerpos en general y no de una sola sexualidad. Estoy más interesado en los cuerpos masculinos que en los femeninos. No hay nada más que dos temas interesantes en la vida: la muerte y el sexo. Yo prefiero hablar de sexo antes que de amos, porque el amor está ligado a su contexto histórico, político, social, etc. El sexo, en cambio, es atemporal. Es un acto, antes que una manera de interpretar los sentimientos. Y sugiero un tercer elemento que cada vez interviene más en el asunto: el dinero. En cuanto a la muerte, hay una frase en el film que saqué de La tempestad de Shakespeare. Dice: En definitiva, todos mis pensamientos serán para mi tumba. Tengo dos hijos y ya pasé el temor. Aunque tengo cada tanto la impresión de que, a mi edad, no hago más que decorar sus vidas."

 

utilizar la matemática

"Me interesa el orden, la simetría, la construcción matemática, y amo transferir sus principios al cine. Si uno considera cualquier secuencia del film como un número -usemos el ejemplo clásico de uno a diez-, se puede invertir el orden y partir del diez, o alternar los números pares con los impares. Ya ensayé utilizar esos grandes sistemas universales que son los números, el alfabeto y los colores. Amo ese género de contraposiciones porque permite una libertad artística muy grande. Y además, las matemáticas son una escritura más que el lenguaje. Estoy muy apegado a la noción de escritura universal. Una de las formas más utilizadas en Escrito en el cuerpo es el círculo: la última imagen reenvía a la primera. En el comienzo, un padre escribe una plegaria sobre el cuerpo de su hija. En el final, la hija escribe una plegaria sobre su propia hija. Semejante construcción induce la idea de transmisión del vínculo. Es una forma de decir que esta mujer ha incorporado este rito. Y de sugerir que la noción de historia cíclica es una lectura posible del film. Aunque si avanzo un poco, diría que no hay una Historia, sino que hay muchas historias. Ese será el tema de mi próxima película. La Historia no existe más que en la memoria y en los escritos de los historiadores. Es muy subjetiva. Si uno lee una historia de la Segunda Guerra Mundial escrita por un alemán y otra escrita por un inglés, habrá grandes diferencias. No es sólo que una sea verdadera y la otra falsa. Es que sus puntos de vista son divergentes. Yo soy materialista. El hombre es un animal que ha inventado el concepto moral del bien y del mal para encontrar sus propios límites. El individuo no es importante por sí mismo. Es lo que es. Lo es en su relación con el otro y se comunica y se comunica sólo por tener un punto de interés en común. Yo estoy aquí para hablar de mi film, para demostrar que existe y para explicar qué es lo que hice. Ustedes están aquí porque piensan que lo que yo diga podría ser de interés para sus lectores. Es la acumulación de centros de interés común lo que crea una civilización."

 

ser inglés

"Después de que el público conoció mi primer largometraje, dividió el cine inglés en tres tendencias. En la primera estaban Ridley Scott y Alan Parker, en la segunda, Stephen Frears, y la tercera surgió con mis films. Pero me parece que esta muestra de realizadores se amplía cuando los directores con compromiso político, como Mike Leigh o Ken Loach, se separan de la tradición inglesa del naturalismo o del realismo. Mi cine está mucho más ligado a la estética que a la política. Soy un marginal, pero me gusta. Y esto no me preocupa para nada. Porque no voy a ver películas que me aburran. Y cuando voy a ver films que se aproximan a mis gustos, como los de Lynch o Cronemberg, salgo satisfecho. Me gustan los cineastas que se ponen en peligro. Quizá Cronemberg, más que Lynch, trata un tema que me es muy querido: los vínculos entre la transformación de la carne y su comportamiento psicológico."

 

después del éxito

"Todos los artistas tratan de llegar a la mayor cantidad de público posible. Yo trato de satisfacer a los espectadores que me entienden bien, pero sé que no se van a contar por millones. Mi película costó tres millones de dólares. Es poco, pero mi film es tan esotérico y tan privado, que no podría esperar hacer films de diez millones o más. John Cage me dijo que si él pusiera un veinte por ciento de modernidad dentro de sus creaciones, perdería el ochenta por ciento de su audiencia. Yo no pienso hacerme responsable de un suicidio comercial, pero trato de ensayar al máximo la voz de la novedad, justo hasta el punto de ruptura y sin perder el público que ya tengo. Lo que me interesa es el trabajo sobre el lenguaje del cine. Y reconozco que esto, forzosamente, no atrapa a millones de personas. Me gustaría que Escrito en el cuerpo sea entendida como la más experimental e inventiva dentro de mis experimentaciones formales, pero no puedo ir mucho más allá."

 

amar a los demás

"Amo a aquellos que entienden el film como un verdadero acto creativo que se interroga sobre el discurso cinematográfico. Einsestein, Godard y, por sobre todos, Alain Resnais. El año pasado en Marienbad, Muriel o los tiempos de un retorno e Hiroshima Mon Amour son sus films que prefiero. Mis héroes han pasado horas en el cine: Borges, por ejemplo, a quien considero un gigante de la literatura. La generación anterior a la mía estuvo fascinada por Kafka, la mía por Borges y la que sigue por Kundera. Pero nunca adaptaría a Borges al cine. ¿Por qué hacerlo? Si uno quiere ver a Borges, lo lee. Si uno quiere ver Greenaway, va a ver mis películas. Borges puede estar presente en mis films como un actor que me ha influenciado. Puede ser una pista de lectura. Ese es el gran problema del cine que pretende ser una adaptación de textos: puede ser muy arrogante. Yo me atrevo a decir las cosas sin tener que aceptar la tarea de adaptar las ideas de un tercero. Hay un montón de cineastas que no hacen más que hablar de su propio universo. Entre ellos, aparte de los que ya cité, también está Woody Allen."

 

el cine que viene

"Lo que me fascina del cine es que posee una fragancia casi wagneriana. Es un medio de expresión que mezcla el sonido, la música, la imagen, las voces. Pero también creo que el cine actual es ilustrativo, estéticamente muy pobre y que la mayor parte del tiempo recuerda sólo a una foto en movimiento. Considero a Einsestein como el más grande realizador artístico de todos los tiempos y lo sitúo en el mismo nivel artístico que Miguel Ángel. El decía que los únicos verdaderos films eran los dibujos animados. No eran una mirada sobre la vida, eran pura creación. En la actualidad, uno puede manipular las imágenes, no sólo la narración, como se hacía en los años sesenta. Uno puede, permanentemente, pasar del nivel 'Disney' al nivel 'Picasso'. Es muy excitante este momento: parece inaugurar una nueva era apasionante para el cine. Los últimos cien años no han sido más que un prólogo."

 

Peter Greenaway, entrevistado por Eric Libiot

 

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