El
futuro de la música
John
Cage, Seattle, 1937
Yo
creo que el uso del ruido
Dondequiera
que estemos, lo que escuchamos es, en su mayor parte, ruido. Cuando lo
ignoramos, nos perturba. Cuando lo escuchamos, lo encontramos fascinante. El
sonido de un camión a 60 kilómetros por hora. Estática entre las emisoras
de radio. La lluvia. Queremos capturar y controlar esos sonidos, para usarlos
no como efectos de sonidos, sino como instrumentos musicales. Todo estudio
cinematográfico tiene una librería de 'efectos de sonido' grabados en film.
Con un fonógrafo de films ahora es posible controlar la amplitud y la
frecuencia de cada uno de estos sonidos y de darles ritmos dentro o fuera del
alcance de la imaginación. Provistos de cuatro fonógrafos de film, podemos
componer y ejecutar un cuarteto para motor a explosión, viento, latidos de
corazón y avalanchas.
Para
hacer música
Si
esta palabra, música, es sacralizada y reservada para los instrumentos de los
siglos XVII y XIX, podemos substituirla por un término más significativo:
Organización de Sonido.
Va a continuar e incrementarse hasta que lleguemos a una
música
producida a través de la ayuda de instrumentos
La
mayoría de los inventores de instrumentos musicales eléctricos intentaron
imitar a los instrumentos de los siglos XVIII y XIX, de la misma manera que
los diseñadores de automóviles copiaron al carruaje. El Novachord y el
Solovox son ejemplos de este deseo de imitar el pasado en vez de construir el
futuro. Cuando Theremin construyó un instrumento genuinas nuevas
posibilidades, los Thereministas se esforzaron por hacerlo sonar como un
instrumento viejo, dándole un vibrato enfermante y ejecutando en él, con
dificultad, obras maestras del pasado. Aunque el instrumento es capaz de
generar una amplia variedad de cualidades sonoras, obtenidas por el mero
movimiento de una perilla, los Thereministas actúan como censores, dándole
al público el sonido que ellos piensan que les va a gustar. Estamos
'resguardados' de las nuevas experiencias sonoras posibles.
La
propiedad particular de los instrumentos eléctricos será permitir un control
completo de la estructura de sobretonos y permitir producir estas estructuras
en cualquier frecuencia, amplitud y duración.
Que
harán disponibles, para propósitos musicales, todos
los sonidos que pueden ser escuchados. Los métodos
foto-eléctricos, magnéticos y mecánicos para la
producción sintética de música
Ahora
es posible que los compositores ejecuten su
música directamente, sin la asistencia de intérpretes intermediarios.
Cualquier
diseño repetido en una frecuencia adecuada en una pista sonora es audible.
280 círculos por segundo en una pista sonora producirán un sonido, mientras
que un retrato de Beethoven repetido 50 veces por segundo producirá, no
solamente un tono diferente, sino otra una cualidad sonora.
Serán
explorados. Mientras que en el pasado el punto de desacuerdo fue entre
disonancia y consonancia, será, en
el futuro inmediato, entre el ruido y los así llamados sonidos
musicales.
Los actuales métodos para escribir música, principalmente aquellos
que emplean y su referencia a escalones particulares en el campo del sonido,
serán inadecuados para el compositor que se enfrentará a la totalidad del
campo sonoro.
El
compositor (Organizador de Sonido) no sólo se enfrentará a la totalidad del
campo sonoro sino a la totalidad del campo temporal. La fracción de segundo
(frame), siguiendo técnicas cinematográficas establecidas, será
probablemente la unidad básica en la medición del tiempo. Ningún ritmo
estará más allá del alcance del compositor.
Nuevos métodos
serán descubiertos, orientándose hacia una relación categórica con el
sistema de dodecafónico de Schönberg
El
método de Shönberg asigna a cada material, en un grupo de materiales
equivalentes, su función con respecto al grupo. (La Armonía, asignaba a cada
material, en un grupo de materiales no-equivalentes, su función con respecto
al material fundamental o más importante del grupo). El método de Shönberg
es análogo a la sociedad moderna, donde el énfasis está puesto en el grupo
y en la integración del individuo al grupo.
Y los métodos
actuales de escritura de música para percusión
La
música para percusión es una transición contemporánea desde la música
influenciada por el teclado hacia la música de la totalidad sonora del
futuro. Cualquier sonido es aceptable para el compositor de música para
percusión; el explora el académicamente prohibido campo 'no musical' del
sonido hasta donde es manualmente posible.
Los
métodos de escritura de música para percusión tienen como meta la
estructura rítmica de la composición. Tan pronto como estos métodos sean
cristalizados en uno o varios métodos ampliamente utilizados, existirá la
posibilidad de que existan improvisaciones grupales de música no escrita pero
culturalmente significativa. Esto ya ha tenido lugar en las culturas
orientales y en el hot-jazz.
Y
cualquier otro método que esté libre del concepto de tono fundamental. El
principio de la forma será nuestra única conexión constante con el pasado.
Aunque la gran forma del futuro no será, como lo fue en el pasado, en un
momento la fuga y en otro la sonata, estará relacionada a éstas como éstas
lo están entre sí
Antes
de que esto pase, centros de música experimental deben ser establecidos. En
estos centros, los nuevos materiales, osciladores, generadores, medios para
amplificar pequeños sonidos y fonógrafos estarán disponibles para el uso.
Los compositores usarán medios del siglo XX para componer música. Y ejecutarán
los resultados. La Organización de Sonido será empleada con fines musicales
y extra-musicales (teatro, danza, cine).
A través del principio de la organización, es decir, la habitual habilidad del ser humano para pensar.