autechre:
máquinas deseantes
1.
Es
posible que uno de los puntos insoslayables de toda tentativa de análisis de
un grupo de música electrónica contemporánea sea estudiar que relación
establece con Kraftwerk, la agrupación alemana que juega un papel fundacional
en la música electrónica dentro del contexto cultural del rock a principios
de los ‘70. Y en el caso de Autechre, los contrastes que sostiene con esa
referencia fundamental son reveladores. Donde Kraftwerk construye un
descriptivismo urbano que remite a cierto ideal de transparencia comunicativa
y representacional, Autechre parece centrarse en la obstrucción, la distorsión.,
en el ruido inherente a toda comunicación.
2.
Autechre,
como gran parte de la nueva electrónica surgida a fines de los ochenta,
retoma las líneas de experimentación del ambient, género producto del
entrecruzamiento de la electrónica “tradicional” con la psicodelia. Esa
suerte de paisajismo atópico que emerge de la música de Autechre en oposición
al neorrealismo de Kraftwerk supone caídos los mitos de la armonía entre
representación y objeto. Entre ellos emerge un abismo insalvable. Y Autechre
parece más interesado en sumergirse en esa grieta para explorarla que en
intentar tender puentes que restablezcan la buena correspondencia.
3.
Si en
Kraftwerk hay claras referencias al constructivismo ruso posrrevolucionario, y
de algún modo su obra parece una continuación del movimiento moderno en su
confianza en el ideal de progreso, Autechre (para quienes ese modo de
interpretar al mundo probablemente no tenga ningún sentido) parece retomar
algunas de las ideas del constructivismo prerrevolucionario. Ese
constructivismo de la inminencia de la revolución, para el cual el eje pasaba
por la interrupción del orden formal, por la acentuación del desequilibrio.
Si Kraftwerk se rige por la idea de la Máquina, como ensamblaje perfecto,
eficiente y funcional, en Autechre parece prevalecer una noción de lo maquínico
más afín a la elaborada por Deleuze y Guattari. Donde lo maquínico implica
choques, roces, desequilibrio, dinámica, deseo.
4.
Otra
serie de oposiciones interesantes surge con la figura de Aphex Twin. Si la
característica más saliente de la música de Aphex Twin es cierta dosis de
Ingenio en la construcción de las obras, en Autechre juega un papel
equivalente cierto tipo de Lirismo como común denominador de sus trabajos. Es
evidente que Autechre escuchó con atención lo mejor de la escuela 4AD,
inaugurada por “17 seconds” de The Cure a principios de los ‘80. Y si
bien este enfoque puede constituir una limitación que Aphex Twin desconoce,
el Ingenio puesto a funcionar por Richard D James, si bien por momentos puede
resultar fascinante, por otros bordea (y a veces abraza decididamente) la
autoindulgencia, en una especie de placer exhibicionista de
experimentar/juguetear en público. Y tal vez esa limitación autoimpuesta por
Autechre sea lo que permite construir su música desde la sublimación
evitando caer en la “perversión polimorfa” de Aphex Twin.
5.
La música de Autechre, a la vez envolvente e inaprehensible, concreta en su intensidad e impacto emocional y extremadamente abstracta en sus estructuras y líneas melódicas parece intentar trazar una cartografía del deseo, conciente de lo imposible de tal tarea. Parece querer fundirse con ese devenir, y permanecer incompleta, reescribiéndose permanentemente.
franco
ingrassia
[publicado en la revista planeta/X nro. 8]