Música
Ambiente
El
concepto de música diseñada específicamente como un rasgo del fondo en
un ambiente fue liderado por Muzak Inc. en los cincuenta, y se ha conocido
de ahí en más genéricamente con el término Muzak. Las connotaciones
que este término lleva son aquellas particularmente asociadas con el tipo
de material que Muzak Inc. produce –tonos
familiares colocados y orquestados de manera liviana y derivativa.
Comprensiblemente, esto ha llevado a la mayoría de los oyentes
discernidores (y la mayoría de los compositores) a descartar por completo
el concepto de música ambiental como una idea digna de atención.
Durante
los últimos tres años, me he interesado en el uso de música como
ambiente, y he empezado a creer que es posible producir material que pueda
usarse así sin comprometerse de forma alguna. Para crear una distinción
entre mis propios experimentos en este área y los productos de los varios
proveedores de música enlatada, he empezado a usar el término Música
Ambiente (Ambient Music).
Un
ambiente se define como una atmósfera, o una influencia circundante: un
tinte. Mi intención es producir obras originales ostensiblemente (pero no
exclusivamente) para momentos y situaciones particulares con vistas a
construir un catálogo pequeño pero versátil de música ambiental
adecuada para una variedad extensa de humores y atmósferas.
Mientras
que las compañías de música enlatada existentes parten de la premisa de
regularizar ambientes cubriendo sus idiosincracias acústicas y atmosféricas,
la Música Ambiente pretende reforzarlas. Mientras que la música de fondo
convencional se produce despojando todo sentido de duda e incertidumbre (y
así todo el interés genuino) de la música, la Música Ambiente retiene
estas cualidades. Y mientras la intención de estos es 'iluminar' el
ambiente agregandole estímulos (aliviando así supuestamente el
aburrimiento de tareas rutinarias y nivelando los altibajos naturales del
ritmo del cuerpo) la Música Ambiente intenta inducir calma y un espacio
para pensar.
La
Música Ambiente debe poder acomodarse a diversos niveles de atención en
la escucha sin reforzar uno en particular; debe ser tan ignorable como
interesante.
Brian Eno, septiembre de 1978