HISTORIA

Leyenda

Según una leyenda de los indios norteamericanos, el Dios Nagaicho creó el mundo. Primero puso cuatro columnas para sostener el cielo en alto y separarlo de la tierra. Luego, se fué a pasear por el mundo, e iba creando cosas para llenarlo. La leyenda especifica cómo hizo al hombre y a la mujer, cómo creó los ríos, y cómo fué creando a los animales, uno por uno. Todos los animales, excepto el perro. En ninguna parte de la leyenda se muestra al Dios creando al perro. Cuando Nagaicho se fué a pasear, ya llevaba un perro con él. El Dios ya tenía un perro. Por lo visto, la idea de que álguien fuese paseando sin un perro al lado, era impensable: El perro siempre ha estado aquí.

Leyendas aparte, ya desde la edad de piedra los perros han estado al lado de los humanos, ayudandolos en la caza, el pastoreo, la vigilancia del hogar, y otras tareas. Y sin embargo, es poco lo que se sabe exactamente acerca de donde proviene. loboActualmente hay unas cuarenta especies de cánidos. Todas la razas de perros domésticos pertenecen a la especie canis familiaris. Pero la cuestión clave, sujeta aún a debate, y que parece poco probable que se pueda aclarar indiscutiblemente, es si el perro doméstico es una versión domesticada de alguno de los cánidos salvajes. La opinión más extendida es que proviene del lobo (foto de la izquierda). Algunas especies de perros apenas se distinguen del lobo a simple vista, y en cuanto a caracter y comportamiento social, no hay prácticamente diferencias. De hecho, se pueden entender muchos comportamientos perrunos simplemente pensando cómo interactuan los lobos en la manada. De ésto se habla más detenidamente en la página dedicada a las relaciones entre el perro y la gente con la que vive (WEBPPA). La gran variedad de razas de perros existente, se considera debida a que en distintos lugares y épocas, la base de la que se partía era la especie de lobo local; la selección por el hombre de las características deseables, conservando unas y descartando otras, ha ido aumentando estas diferencias.

Otro posible candidato, pese a que no goza de buena fama, es el chacal. Pese a la opinión negativa que se tiene de los mismos, lo cierto es que comparte las características sociales de los perros y los lobos, y algunas de las características físicas del perro son más próximas a las del chacal que a las de los lobos. Otros grupos de cánidos (el coyote, el dingo australiano, el perro salvaje asiático) tienen también carácterísticas similares. No hay que olvidar el detalle importantísimo de que todas estas especies son genéticamente compatibles entre sí: Se pueden cruzar y los descendientes son fértiles.

En cuanto a los zorros, son la alternativa menos probable. Sus características físicas son más distantes (por ejemplo la pupila del ojo es lineal, como la de los gatos, y ningún perro la tiene así). Pero el factor determinante es la incompatibilidad genética. Un perro y un zorro no pueden cruzarse (hasta su número de cromosomas es diferente).

Es difícil, pues, que se pueda determinar exactamente el origen del perro. Pero una conjetura bastante probable es que en diferentes lugares, la gente domesticáse y criase selectivamente la especie de cánido que tuviese más a mano (todas, incluso los zorros, se pueden domesticar. Si se seleccionan los individuos más dóciles y dispuestos a colaborar con las personas, se tiene un animal doméstico). El cruce de unas variedades con otras a lo largo de la historia, a causa de las migraciones de la gente, ha llevado a la situación actual. E igual tenemos sin saberlo un animal que tiene un 50% de lobo, un 20% de chacal, un 25% de coyote y un 5% de dingo. Como no sabemos el origen, llamamos perros a todos, y ponemos distinciones: collie, pastor alemán, schnauzer, etc, para identificar exáctamente unas características destacables.

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El lobo, el antecesor del perro
M.V. Claudio Gerzovich Lis

El perro como individuo

Para comprender adecuadamente el comportamiento del perro es imprescindible encontrar la respuesta a una pregunta que en principio parece muy simple, pero que en realidad no lo es tanto. ¿Qué es un perro? Si el perro no es un objeto, ni tampoco es un ser humano, al menos nadie pondrá en duda que para la mayoría de las personas es un ser muy especial, tan especial que muchas veces nos referimos a él como nuestro mejor amigo. Uno de los motivos que explican este sentimiento y que a su vez comienza a responder la pregunta antes planteada es que el perro es una creación del hombre.
En realidad hace miles de años los perros no existían. Aparecieron en el mundo debido a un proceso realizado por el ser humano, que se denomina domesticación. Este proceso se realizó a partir del antepasado salvaje del perro. Sin embargo, uno de los interrogantes que hasta hace poco tiempo no tenía una clara respuesta se refería a cuál era ese antecesor.
Una de las teorías más difundidas fue la enunciada por el etólogo austríaco Konrad Lorenz (1903-1989), Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1973, quien sostenía que la mayoría de las razas caninas descendían del chacal dorado (Canis aureus) mientras que sólo algunas de ellas descendían del lobo (Canis lupus). Esta teoría estaría sustentada por dos hechos concretos. Uno de ellos es que tanto el chacal como el lobo presentan el mismo número de cromosomas (material genético) que el perro, que por apareamiento se pueden obtener híbridos fértiles y que esta interfecundidad entre especies permitiría explicar la variedad de las razas actuales. Otro de los hechos es el notable parecido físico del chacal con algunas razas de perros, su facilidad para coexistir con el hombre y su tendencia a ladrar ante determinadas circunstancias. Sin embargo, esta teoría ha sido refutada debido a que las evidencias son insuficientes y, sobre todo, a que estudios anatómicos y de comportamiento social realizados en chacales indican que son muy diferentes de los lobos y, de los perros.
La teoría más aceptada en la actualidad entre la mayoría de los científicos considera al lobo como al único antecesor salvaje del perro. Más aún, algunos científicos sostienen que el perro no es una especie diferente del lobo sino una subespecie. Por este motivo, en algunas publicaciones científicas ya no aparece el perro con su denominación usual de Canis familiaris, sino como Canis lupus familiaris, afirmando que el perro tal como lo conocemos en la actualidad no es otra cosa que un lobo doméstico.
Sin embargo, esto no significa que lobos y perros presenten exactamente el mismo comportamiento. Ambos comparten patrones básicos, pero también existen notorias diferencias que aparecieron durante el proceso de domesticación que veremos más adelante.
Otro de los interrogantes que generan algunas discusiones en el ámbito científico es respecto de cuál de todas las clases de lobo fue la que dio origen a su congénere doméstico. Existen básicamente dos tipos de lobos:


El hecho de que los perros cimarrones es decir, aquellos que han experimentado una mínima o nula selección por parte del hombre tiendan a parecerse a los lobos del sur ha motivado que muchos investigadores los señalen como los antecesores del perro. De hecho, para muchos científicos el antepasado salvaje más probable del perro es un pequeño lobo del sur de la India (Canis lupus pallipes). Sin embargo, estudios recientes indicarían que en realidad ambos tipos de lobo habrían dado origen al perro. La hipótesis más sólida sostiene que los lobos del norte serían los antepasados más probables de las razas nórdicas mientras que el lobo de la India lo sería de las demás razas. También existe una alta probabilidad de que después del origen del perro hayan continuado existiendo apareamientos entre perros y lobos, lo cual podría haber producido mayor variabilidad entre los animales. Esta última sería una de las razones principales que explicarían el porqué de la diversidad de razas caninas que existen en la actualidad.
Finalmente, otra de las respuestas buscadas por los científicos se refiere a la antigüedad que tendría el perro en nuestro planeta. Hasta no hace mucho tiempo se sostenía, teniendo en cuenta diversos estudios arqueológicos, que los primeros antecedentes de¡ perro doméstico databan de alrededor de doce mil años atrás, al final del pleistoceno, en la era paleolítica. No obstante, un estudio publicado en la revista Science en 1997 indica que estudios genéticos sugieren que el origen del perro podría remontarse a más de cien mil años, aunque es muy probable que estos animales fuesen imposibles de diferenciar del lobo. Por lo tanto, si bien es factible que el origen del perro se remonte tan atrás como sugiere este estudio, no es menos probable que diferencias fenotípicas marcadas entre lobos y perros no se hayan hecho evidentes hasta mucho tiempo después, hace alrededor de diez o quince mil años.

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Cómo el lobo se convirtió en perro

Como se mencionó anteriormente, el proceso por el cual el lobo se convirtió en perro se denomina domesticación. La domesticación es un proceso activo llevado a cabo por el ser humano, que consiste en la crianza y reproducción selectiva, durante cientos de generaciones, de especies de animales salvajes con el propósito de acentuar una serie de características deseadas. Los cambios ocurridos en los animales durante este proceso son de tipo morfológico, fisiológico y de comportamiento.
Si uno analiza la definición de domesticación descubre que es un proceso que puede llevar cientos o miles de años. Sin embargo, es muy frecuente escuchar a personas que conviven con animales salvajes -tales como pumas o leones- afirmar que ellas han domesticado a estos animales. Además de ser un despropósito utilizar a estas especies como animales de compañía, la afirmación es también incorrecta. En el mejor de los casos uno puede llegar a amansar a un animal -es decir, lograr disminuir su tendencia a escapar o atacar al ser humano-, pero no a domesticarlo. Esto es así porque el amansamiento ocurre a nivel del individuo y en relación con su propia experiencia, mientras que la domesticación ocurre a nivel de una especie en su conjunto. Además los cambios obtenidos durante la domesticación se transmiten a las sucesivas generaciones, a diferencia de lo que sucede con el amansamiento, proceso que ocurre en un animal y no se transmite a su descendencia.
El conocimiento de la diferencia existente entre domesticación y amansamiento es de vital importancia, según veremos, para comprender cómo el lobo se convirtió en perro.

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Proceso de domesticación

Es probable que las primeras interacciones entre lobos y seres humanos primitivos tuvieran lugar en un marco de competencia por la comida, ya que ambos no sólo se alimentaban de los animales que cazaban sino que además utilizaban la misma estrategia -la caza en forma cooperativa-, para la obtención del alimento. No obstante, debido a que los lobos también podían actuar como animales carroñeros, con el tiempo algunos se fueron acercando a los campamentos de sus competidores en busca de desperdicios alimenticios.
Este acercamiento sin duda tuvo consecuencias en la interacción entre los lobos y los seres humanos. Estas son:

* Algunos ejemplares de lobo fueron cazados por los humanos para su propio alimento.
* Posiblemente varios indefensos lobeznos -es decir, las crías de aquellos animales capturados para la alimentación- también hayan sido atrapados con la misma intención. Sin embargo, seguramente muchos de ellos no fueron sacrificados sino conservados para convivir con los niños, como compañeros de juego, durante su etapa de socialización. Esta situación implicó un amansamiento de esos animales.
* El ser humano, producto de su inteligencia, posiblemente en lugar de eliminar a todos los ejemplares de lobo que se acercaban al campamento comenzó a seguir a algunos de ellos en sus cacerías, utilizándolos como detectores de potenciales presas.

De estas tres circunstancias, la segunda fue con toda seguridad la que mayor relevancia e importancia tuvo en lo que respecta al proceso de domesticación, ya que debió ser el origen de¡ vínculo directo entre el hombre y el antecesor del perro. La interacción entre ambas especies durante la primera etapa de la vida produjo la socialización de los lobeznos con el ser humano y, por consiguiente, su amansamiento en estado adulto. Estos animales amansados eran morfológicamente indistinguibles de sus congéneres salvajes pero ya acompañaban al ser humano, su compañero adoptivo, en las cacerías.
Debido a que los lobos poseían una capacidad auditiva mucho mayor que los humanos, detectaban los peligros para el campamento mucho antes, por lo que seguramente empezaron también a ser utilizados como centinelas. A cambio de estos servicios estos animales comenzaron a recibir alimento, agua y otro tipo de cuidados. De esta forma la competencia entre ambas especies dio paso a la colaboración.
Este nuevo vínculo se estrechó aún más debido a que además de compartir la misma estrategia para la obtención de¡ alimento, hombres primitivos y lobos poseían otras características en común. Tanto unos como otros poseían estructuras sociales muy complejas y parecidas. Los humanos convivían en grupos y los lobos en manadas, donde cada individuo desempeñaba un rol específico. Ambas especies establecían un territorio al que defendían y ambas formaban un estrecho vínculo entre el macho y la hembra de tipo monogámico. En los dos casos los individuos jóvenes eran cuidados por todo el grupo, dentro del cual había una relación de parentesco. Finalmente, tanto en uno como en otro las formas de comunicación se basaban en expresiones faciales y posturas corporales.
De todo lo explicado se deduce que al comienzo del proceso de domesticación no existía un propósito concreto por parte del ser humano, por lo que los primeros pasos fueron relativamente muy simples. De hecho en un principio no hubo ningún tipo de selección ni apareamientos controlados por el hombre, por lo que muchos de los lobos amansados continuaron apareándose con sus congéneres salvajes.
Sin embargo, todo indica que el proceso se tornó mucho más complejo cuando comenzaron la crianza y los apareamientos en cautividad. A partir de ese momento surgieron las diferencias morfológicas entre estos animales y sus parientes salvajes. Por ejemplo, cualquier variación que apareciese en el color del manto producto de una mutación genética podía permitir identificar a un animal del otro; como consecuencia, esta característica era privilegiada y por lo tanto seleccionada. A partir de ese momento los animales comenzaron a ser mucho más dependientes de los humanos y se redujeron notablemente las posibilidades de apareamientos con animales salvajes.
Con el surgimiento de la agricultura, la protección de la propiedad cobró gran importancia y se empezaron a seleccionar a los individuos más aptos para cumplir con esa función. Esto marcó los comienzos de los planes de apareamiento destinados al desarrollo de las diferentes razas de perro. Probablemente eso sucedió en la antigua Grecia y en el Imperio Romano hasta su caída. Por ese entonces los perros debían cumplir ya diferentes funciones, lo cual explica la presencia de tres tipos diferentes de perros:

1. los perros pastores, de tamaño mediano;
2. los perros de guardia, de mayor tamaño;
3. los perros de caza, más pequeños y de patas cortas.

Más tarde en Europa, hacia fines de la Edad Media, comenzaron a crearse y desarrollarse diferentes razas de perro, aunque por ese entonces no existían más de una docena de razas distintas. Por supuesto en ese momento el apareamiento con animales salvajes era altamente indeseable e incluso el hombre ya los perseguía y los exterminaba.
Después de la Revolución Industrial se dejó de utilizar perros en las diferentes tareas que hasta ese momento venían desempeñando. A partir de entonces prosperaron las competencias protagonizadas por los perros llamados "de exposición". Estas competencias surgieron en el siglo XVIII y fueron reglamentadas en el XIX. Sólo a partir de este momento y debido a la gran variabilidad genética que poseía el perro, comenzaron a proliferar las más de cuatrocientas diferentes razas que hoy conocemos y que compiten en numerosas exposiciones.
Hace todavía menos tiempo apareció la categoría de¡ perro de compañía, cuya principal función, tal como su nombre lo indica, es acompañar a los seres humanos a cambio de alimento, afecto y cuidados diversos. Esta nueva forma de relacionarse demuestra que aquel contrato de cooperación entre ambas especies todavía hoy permanece vigente.

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Diferencias entre el lobo y el perro

Si bien es cierto que el perro tal como lo conocemos hoy día comparte con su antecesor salvaje patrones básicos de comportamiento, no menos cierto es que a lo largo del proceso evolutivo que denominamos domesticación se produjeron cambios morfológicos, fisiológicos y comportamentales que hicieron que el perro se diferenciara del lobo.

Cambios morfológicos

Los primeros resultados de la domesticación consistieron en la aparición de un tipo de perro de menor tamaño que el lobo, con dientes más pequeños y mandíbulas menos potentes. Sin embargo, una de las consecuencias más importantes de la domesticación es que los animales obtenidos por este proceso muestran una gran variabilidad intraespecífica. Esto permitió que aparecieran razas caninas de tamaños sumamente diversos, a través de un proceso selectivo que abarcó a numerosas generaciones de perros. Es así que hoy en día podemos observar desde perros del tamaño de un chihuahua hasta del de un gran danés.

Las diferencias morfológicas también se manifestaron en el sistema nervioso central. El animal doméstico presentó una disminución del peso del cerebro y una reducción del volumen del cráneo. Por ejemplo, este cerebro es de 150 a 170 centímetros cúbicos en el lobo y supera en al menos 30 centímetros cúbicos al de la mayoría de los perros; mientras el tamaño promedio del cerebro del lobo es al menos un sexto más grande que el de un perro de similar estructura física.

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Cambios fisiológicos

Estos cambios producidos por la domesticación fueron más notorios a nivel del funcionamiento reproductivo. El lobo alcanza la madurez sexual aproximadamente a los dos años de edad, las hembras presentan un solo celo al año hacia fines del invierno y principios de primavera y el tamaño medio de la camada es de cuatro cachorros. En cambio, en el perro la madurez sexual aparece más de un año antes, las hembras presentan aproximadamente dos celos al año con menor relación con factores cismáticos y el tamaño medio de la camada es de seis a ocho cachorros.

Cambios comportamentales

En cuanto a comportamiento se refiere, los cambios producidos por la domesticación fueron varios. En primer término, disminuyeron la agresividad y las reacciones de escape y de defensa que se observan en los animales salvajes. Como consecuencia, se produjo un aumento de la docilidad, imprescindible para facilitar el manejo de los animales. No obstante, después hubo un aumento de la agresividad que se observa en las razas de guardia, producto de una variación en las metas buscadas por el hombre a través de la selección de individuos que presentan estas características.
La neofilia y la neofobia -es decir, la curiosidad y el miedo ante los estímulos nuevos y eventos poco familiares- son mucho más marcados en el lobo que en el perro. Esto se debe a que los animales excesivamente alertas o hiperactivos que exploraban absolutamente todo lo que acontecía a su alrededor o que se escapaban ante el más mínimo estímulo desconocido, no eran adecuados para el tipo de convivencia que necesitaba el ser humano con un animal doméstico.
El comportamiento sexual también presentó algunos cambios de importancia. Los componentes iniciales del cortejo, que constituyen una parte muy importante del comportamiento sexual del lobo, muchas veces son más reducidos o incluso inexistentes en el perro. Otra característica que presentan los lobos es la monogamia. Aunque los perros muestran preferencias en el momento de la elección de la pareja sexual, resulta muy frecuente observar animales que muestran una mínima selectividad en este aspecto. Todas estas modificaciones en el comportamiento sexual han traído como consecuencia más relevante un incremento de la actividad sexual durante el proceso de domesticación.
La neotenia, retención de características juveniles en la edad adulta, también fue otro de los fenómenos ocurridos durante la domesticación. Debido a esto podríamos afirmar que el perro sería muy parecido en su comportamiento a un lobo en su etapa juvenil.
Vale la pena recalcar nuevamente que los cambios morfológicos, fisiológicos y comportamentales ocurridos durante la domesticación no fueron producto de un cambio individual, sino de un largo proceso evolutivo en el que se vieron involucrados el hombre, el lobo y el perro.

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Todos los perros pertenecen a la misma especie

Si consideramos que el perro es un "lobo doméstico", el siguiente interrogante es saber cómo es posible que todas las razas de perros, incluidos los mestizos, pertenezcan a una misma especie.
En primer lugar es importante saber que si bien los perros presentan una gran variabilidad en lo que se refiere al aspecto físico, al tamaño y al color, estas diferencias no alcanzan para demostrar que dos razas de perros -como por ejemplo, el pequinés y el dogo argentino- pertenezcan a especies distintas. Por el contrario, todos los estudios anatómicos han demostrado que esas diferencias son sólo superficiales. La estructura anatómica básica es muy similar si se compara la de un pequinés con la del lobo, la de un dogo con su antepasado salvaje, o la del dogo argentino con el pequinés. Esto mismo es válido en lo que respecta a los perros mestizos, ya que la única diferencia significativa con sus congéneres de pedigrí es que no son sometidos a procesos selectivos ni a apareamientos dirigidos.
En segundo lugar, todas las razas de perros, los mestizos y los lobos son genéticamente compatibles; por eso pueden ser apareados entre sí y producir una progenie fértil. Por supuesto que para poder cruzar un macho pequinés con una hembra dogo argentino sería necesario recurrir, a menos que el pretendiente tomase previamente un curso de escalamiento, a la inseminación artificial.
En tercer lugar es importante señalar que si bien las diferentes razas de perros presentan algunas diferencias particulares en lo que a comportamiento se refiere (Capítulo VI), los patrones básicos son similares en todas las razas existentes, incluyendo, obviamente, a los perros mestizos.
Recuerdo que un día estaba en una playa evaluando, junto a su dueño, el comportamiento de un dogo argentino de cinco meses. Transcurrido cierto tiempo llegó al lugar una persona que venía acompañada de un pequinés macho de cuatro años. Como todo perro en edad juvenil, el dogo fue a buscar a su potencial compañero de juegos con el fin de pasar un buen momento. Sin embargo, el pequinés, que no tenía las mismas intenciones, lo recibió de mal modo. El dogo sorprendido por los ladridos y gruñidos salió corriendo mientras era perseguido por su malhumorado congénere, que después de unos metros interrumpió su persecución y regresó junto a su dueño. El propietario del dogo, perplejo por la situación, me miró apesadumbrado y me consultó acerca de la "cobardía" de su animal. A su vez, el dueño del pequinés, que me reconoció por mi participación en programas de televisión, se acercó para preguntarme el motivo por el cual un "enano cascarrabias" había logrado imponer su voluntad ante un perro cinco a siete veces más grande que él sin pensar en el riesgo que significaba cometer semejante "estupidez".
Comencé por explicarles que la actitud del dogo nada tenía que ver con la cobardía ni la del pequinés, con la estupidez. En realidad si bien el pequinés era pequeño de tamaño, se sentía sumamente poderoso ya que era un perro adulto. A su vez se encontraba en un lugar muy conocido para él, lo cual aumentaba su seguridad. También era probable que al sentirse el dueño del territorio, interpretara que su jurisdicción era invadida por otro macho, lo que seguramente no resultaba de su agrado.
Por el contrario, el dogo acudía al lugar por primera vez. Además, debido a su edad y según las reglas caninas, no tenía derecho a desafiar a un adulto, ni sentía el poder para hacerlo, a pesar de tenerlo. Finalmente, era probable que la actitud de¡ pequinés hubiera sorprendido sobremanera al dogo, que no entendió cómo un animal tan pequeño tenía semejante carácter; asimismo esperaba ser bien recibido por alguien a quien él consideró, a la distancia, un pequeño cachorro.
Apenas terminada mi explicación, el dogo había convencido a su circunstancia¡ contrincante de que no estaba en sus intenciones disputarle dominio alguno ya que sólo quería compartir un sano e inofensivo juego. Esta situación dio origen al nacimiento de dos nuevas amistades: una entre congéneres caninos y otra entre congéneres humanos.
En resumen, tanto el pequinés como el dogo actuaron según sus propias leyes y sensaciones, pero no según las expectativas humanas, debido a que biológicamente eran animales de la misma especie. Una nueva demostración de que si bien eran distintos por fuera, eran iguales por dentro. Esto confirmaba una vez más que las apariencias engañan.

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Los Perros Pastores de WÜRTTEMBERG y de TURINGIA

      En las investigaciones llevadas a cabo por los primeros criadores alemanes para formar una raza uniforme que tuviera características comunes (como el tamaño, el pelo, las orejas), tuvo una importancia determinante una serie de perros que entonces existían en Alemania. Inicialmente se hicieron cruces entre las especies locales de pastores de Württemberg, de Turingia y de las dos Sajonias. Los perros sajones eran más pequeños, más nerviosos, con orejas rectas y cola enrollada sobre el lomo, mientras el perro originario de Turingia, una región del norte de Alemania, era pequeño pero robusto, ágil y enérgico, de color gris lobo, con las orejas derechas (semejante en cierto sentido al lobo) y la cola enrollada sobre el lomo. Los criadores pensaron en cruzarlos con los perros de pastor de Württemberg. Los perros de esa región del sur de Alemania eran grandes, con huesos robustos, de pelaje abundante y, por lo general, con las orejas caídas. La cola descendía formando una curva suave y el paso era tranquilo y largo, característica muy importante en un perro de pastor, caminando con soltura no podía alarmar a las ovejas del mismo modo que si se acercase al rebaño corriendo con movimientos bruscos y a saltos. Estos dos tipos de perros representaban para los criadores de la época determinadas ventajas, aunque también ciertos defectos. Con paciencia y a base de repetidos cruces, se intentó eliminar los defectos y fijar las virtudes. Se llevaron a cabo muchos planes de cría, con resultados diversos. En la Alemania del siglo XIX abundaban los pastores ya que las regiones de Württemberg y Turingia favorecían la cría estable de ovinos. Aquí, como veremos, nace la raza del pastor alemán, que tiene su origen en los perros de pastor locales gracias al quehacer de quien se conoce como el creador de la raza: Max von Stephanitz.

Wurttemberg
Perro de Württemberg de 1900

Perros de       
Principio       
de Siglo       

Turingio
Perro de Turingia de 1900

 

Origen del Pastor Alemán Actual

 

Max v.Stephanitz
Max v. Stephanitz
y Honrad v. Grafrath

La historia empieza por la compra de un ejemplar de Turingia por parte de Max von Stephanitz al criadero Von der Krome de Württemberg, cuyo dueño era el Sr. Eiselen. Este perro, que dicen costó 200 marcos, de nombre Hector Linkstein, fue inscrito con el número 1 en el Libro de Cría con el nombre de Honrad von Grafrath, nacido en 1895. Es aquí con la atenta mirada y selección de cruces por parte del Sr. Stephanitz nace el pastor alemán actual.
      Honrad v. Grafrath era algo grande para la época (60-61 cm de cruz) pero sus proporciones eran justas, con huesos fuertes, cabeza noble y línea hermosa, además del carácter correspondiente, fiel, señorial, servicial y obediente e infatigable. Se le consideraba excepcionalmente bello y de óptimo carácter.
      En los tiempos de Honrad la cría se basaba en poquísimas líneas genéticas, a menudo renovadas con perros empleados por los pastores para su trabajo cotidiano.

El mejor hijo de Honrad fue Hector von Schwaben, Sieger en 1900 y 1901, cuya madre fue una hembra de Württemberg llamada Mores Plieningen. De posteriores apareamientos de Honrad nació Thecla von der Krome, la cual fue cruzada con su hermanastro Hector, trayendo al mundo a los ejemplares Beowulf 10, Sieger en 1905, y Pilot III. Estos se consideran, por haber sido utilizados por los criadores como sementales, como los pilares de la raza y su fortuna reproductora se atribuyó al hecho de tener a Honrad como doble abuelo.

Honrad
Honrad, sentada Mari v. Grafrath

Hector
Hector v. S.
Beowulf
Beowulf 10

Los criadores que se aventuraron a la cría del pastor alemán apreciaron rápidamente las ventajas de un imbreeding inteligente, (hecho de aparear al padre con la hija o al hermano con la hermana con el fin de reducir las variables hereditarias y fijar en alto grado tanto las buenas como las malas características), como atajo para alcanzar el tipo ideal.
      A esta época pertenece un famoso semental, Wolf von Balingen, fruto de un apareamiento madre-hijo. Era hijo de Pilot III y Melli Islingen. Apartir de aquí nace una línea excepcional dando siegers en 1908 y 1910. Otro ejemplar afianzado como reproductor fue Heinz von Starkemburg, padre del famoso Roland von Starkemburg, Sieger en 1906 y 1907, que fue otro importante semental con hijos óptimos, entre los que está el Sieger de 1909, Hettel Uckermark. De esta línea surgen ejemplares afamados y varios siegers.

      Desde el inicio de la raza hasta la Primera Guerra Mundial se siente la influencia de Honrad, tanto en la altura como en la longitud del tronco, el manto espeso con pelo corto, las patas con suaves ángulos, el color predominante era el gris y su tonalidad más bien oscura, con la presencia en algunos ejemplares de color negro con manchas más o menos acentuadas.

    En Alemania. El Verëin für Deutsche Schäfergunde (SV) es toda una instituticón. Representa el major Club de una raza canina existente en el mundo. Con más de 120.000 socios activos en la actualidad,  y con más de 1.000.000 de afiliados a lo largo de sus cien años  de existencia, constituye toda una potencia en el mundo de las sociedades cinófilas.
Fundado casi al mismo tiempo que nació como tal la propia raza, ha sido siempre el que con todo celo y esmero ha velado por su desarrollo y por la selección de sus ejemplares, logrando que ésta sea hoy la más popular, la más extendida y la más apreciada en el mundo entero por sus extraordinarias cualidades y aptitudes en todo tipo de actividades y cometidos. Com cualquier otro movimiento asociacionista surgido en la historia de la humanidad, el SV tomó forma a partir de una situación previa de aislamiento o separación, y fue concebido como una necesidad para llevar a cabo un proyecto común.

Para entenderlo mejor, situémonos a principios del Siglo XIX. En una alemania dividida, muy distinta de la actual, y con unas regiones naturales donde la actividad ganadera estuvo arraigada desde tiempos inmemoriales. Por entonces toda Europa había caído bajo el imperialismo napoleónico y la mayor parte de sus pueblos se habían alzado a lo largo de distintos frentes en contra de los ejércitos franceses. Todos se aliaron para oponerse a Napoleón, que fue vencido en 1813 en la llamada “Batalla de las Nacionaes”, en Leipzig, restableciendose el orden político. En ese tiempo, Alemania formaría parte de la llamada “Confederación Germánica”, presidida por Austria, y en la cual también se integraba Prusia. La situación económica de todo el Viejo Continente había quedado muy resentida con las guerras, y surgieron por todas partes corrientes liberales que llevaron a los pueblos a sentir la necesidad de constituir nacionalidades más fundadas en su afinidad y comunidad histórica, geográfica, étnica y lingüística. En unos casos, mediante el separatismo de las sometidas al dominio extranjero, y en otros con el integrismo de aquellas, unidas por la común lengua y raza, se encontraban separadas en estados independientes. Se produjeron entonces segregaciones y anexiones territoriales voluntarias por doquier. Este último fue el caso de Italia y de Alemania. Guillermo I fue el artífice de la unificación alemana, con la colaboración del Canciller Otto von Bismarck, apodado “el canciller de hierro”. En 1871, tras la guerra franco-prusiana, Guillermo I fue proclamado en Versalles Emperador de Alemania, naciendo así el II Reich (Reich en alemán significa imperio), que unificó los estados del norte y del sur, que habían permanecido separados hasta entonces. En esa nueva situación, los ovejeros de Turingia al norte, de Sajonia al oeste y de Württenberg al sur del nuevo imperio entraron de nuevo en contacto.  Cada uno de ellos había desarrollando razas autóctonas de valiosos perros auxiliares en las labores de custodia y conducción de sus rebaños, y comenzaron a intercambiar tanto sus conocimientos como sus especímenes de pastoreo, tratando de complementar y compendiar las cualidades de cada uno de aquellos ejemplares en los múltiples cruces que realizaron entre ellos.
Hacia 1 890 se constituiría una Sociedad Nacional para el desarrollo de los perros de pastor en la nueva Alemania.  El Capitán Rieckeimann-Dunau y el Conde von Háhm fueron los fundadores de aquel llamado "Phylax Club", que agrupaba a criadores de perros de pastor de la época, con el proyecto de mejorar las cualidades de los ejemplares existentes en cada región.  No prosperó a causa de las luchas internas surgidas por tratar de imponer cada cual su tipo particular, pero sin embargo el "Phylax' supuso el germen y semilla fundamental para el desarrollo de un proyecto posterior.  Sería el famoso Capitán Max Friedrich Emil von Stephanitz, años más tarde, el que, junto a su buen amigo Arthur Meyer, recogería el testigo y emprendería de nuevo esta tarea, convirtiéndose en el motor y   autentico impulsor de una nueva raza  nacional nacida de la unión de los distintos especímenes regionales. Fue en 1899 cuando, por  vez primera, se presentarían en una exposición unos ejemplares bajo la nueva denominación de Deutsche Schäferhunde" (traducido: perro de pastor alemán), poniéndose así la primera piedra para la construcción y consolidación de esta raza canina. A raíz de ahí, y bajo el auspicio de von Stephanitz y de Arthur Meyer, a los que se anexionaron un pequeño grupo de aficionados, criadores y ganaderos, se empezó a gestar la creación del que sería el mayor Club canino del mundo: el S.V.

El 22 de abril de ese mismo año fue la fecha en la que se produciría su fundación formal, constituyéndose von Stephanitz en el primer Presidente de su historia. Karlsrühe fue el escenarío.  Una de las primeras y más imprtantes institucioes de este Club fue la creación de un Libro de Registro extraordinariamente novedoso para la época en su concepción, y valiosísimo instrumento de control y selección para el futuro.  Hasta ese momento habían existido unos libros en los que se inscribían los ejemplares más destacados, registrando sólo su fenotipo o apariencia y recogiendo unos padres que se aceptaban bajo la simple declaración de su propietario.  El "Scháferhunde Zuchtbuch" (que, traducido literalmente, significa Libro de Cría de Perros de Pastor, y que abreviadamente se designará desde entonces como el SZ) incorporaba, en efecto, una estructura y un planteamiento bien diferente; se trataba de recoger en él la genealogía de los ejemplares inscritos, es decir, la obtención de los ascendientes de cada perro en cuatro generaciones anteriores, a partir de los antecesores ya registrados, que serían desde entonces todos los dedicados a la reproducción, destacaran o no en las exposiciones.
El SZ fue una revolución para la época, pues se onvertía en un eficaz banco de datos para creditar la procedencia de cada perro en particular, y con él se podría desde entonces realizar la fehaciente emisión de un pedigree formal para cada ejemplar, convirtiendo al SV en capaz y seria institución, pionera en el control genealógico de una raza.  El primer asiento en e1 "Scháferhunde Zuchtbuch" fue el de "Horand von Grafrath", con el número SZ 1, mítico ejemlar adquirido por Von Stephanitz el 15 de enero de 1898 y que fue criado por Sparwasser, de Frankfurt-Sachsenhausen; aquel perro podemos decir que es el origen de todos los pastores alemanes.

A la par que este Libro de Orígenes -el SZ-, el Club instauró desde un principio también la magna exposición anual de cría en Alemania, la SV-Siegerschautputzchau, en la que todos los socios y criadores encontrarían la oportunidad de dar a conocer sus mejores productos.  En ese mismo año de 1 899 se celebró 1a primera edición de esa tan especial exposición que, desde entonces, centra la atención de todos los aficionados a la raza cada año. 
El tercer pilar sobre el que asentaría su base de partida el SV fue la confección de un standard de la raza.  El 20 de septiembre de 1899, en el Congreso celebrado en Frankfur fue presentada y aprobada la primera redacción del mismo, con no mucha precisión inicial, que haría necesarias posteriores revisiones, pero que daba ya la primera descripción anatómica de la recién nacida raza.
Otra de aquellas primeras y fundamentales instituciones del Club la constituyó la publicación de un Boletín Informativo y de divulgación; un instrumento que se convertiría además en imprescindible medio de información y comunicación entre todos sus socios: la "SV-Zeitung", o revista del SV.  Se publicó por primera vez en 1902 con una periodicidad que, a lo largo del tiempo, fue cambiando de mensual a bimestral, después quincenal y, por último, como ha llegado hasta nuestros días, con una edición al mes.  Los artículos que esta publicación ha incluido siempre han constituido auténticos documentos de las tendencias, logros y reveses surgidos en la crianza, a través de las valiosas opiniones de los más expertos cinófilos y criadores adscritos al mundo del pastor alemán.
En los primeros años del siglo XX, el éxito selectivo había acompañado a la cría, y, a base de cruces en principio de fuerte endogamia, se había conseguido un tipo bien definido, distintivo para la raza.  Pero además, se pudieron constatar unas aptitudes psíquicas en aquellos perros, que les conferían unas extraordinarias capacidades de utilización en otros menesteres bien diferentes de su primario empleo para el pastoreo.  Así, ya en 1901, el SV instó a las policías locales de toda Alemania para el aprovechamiento de las cualidades del "Deutsche Schäferhunde" en su servicio, y poco más tarde, en 1902, von Stephanitz se congratulaba, en un artículo publicado con el título de "Perros de Policía y de Guerra", de haber conseguido el empleo de pastores alemanes en al menos medio centenar de ciudades alemanas con enorme éxito de adaptación, significando la "especial idoneidad para el servicio policial” de esta raza.  Desde esa época en adelante, von Stephanitz se afanó extraordinariamente en divulgar la utilidad del perro de pastor alemán, escribiendo infinidad de artículos y algún libro al respecto, y desarrollando una frenética actividad propagandística ante todas las administraciones para dar a conocer ese tremendo potencial que la raza poseía como perro de servicio.
En 1903 el SV implantó ya las primeras pruebas de instrucción para los perros y se efectuaron los primeros exámenes de trabajo que, ya entonces, se dividieron en tres partes fundamentales, el olfateo o rastreo, la disciplina u obediencia y la guarda, defensa o protección.  Hasta 1906 no se instituiría el título de Campeón de Trabajo y la correspondiente SV-Siegerschauprüfung (o campeonato anual de trabajo, a semejanza de la Siegerschau de estructura).  Puede decirse que transcurrieron unos años de selección orientada por criterios de utilidad, dejando un poco de lado el fenotipo y la morfología, que se consideraba suficientemente lograda, quizás, hasta ese momento.
Y llegó la Primera Gran Guerra, un período que interrumpió las normales actividades del SV, pero que sirvió para la palpable demostración de las inmensas cualidades que el pastor alemán posee.  Fueron muchos los perros que se integraron en las fuerzas armadas alemanas, desarrollando exitosamente muy diversos cometidos.  Fundamentalmente, los perros, examinados previamente para descubrir sus mejores aptitudes, recibían dos tipos de distintivos: el KrH, destinado a los "perros de acción en la guerra", y el SH que ostentaban los perros "sanitarios", los ocupados en la búsqueda y rescate de heridos primordialmente.
Todos aquellos perros que participaron en esa conflagración desempeñaron a la perfección sus papeles y demostraron sus aptitudes fuera de lo común en los distintos cometidos que les fueron encomendados.  Ello le valió a la raza su "universalización", su reconocimiento a nivel mundial como inmejorables perros de utilidad.  Es extraño que se pueda llegar a hacerse admirar por un enemigo, y sin embargo los pastores alemanes lo consiguieron en esa guerra de los que lucharon frente a ellos; algo que dice mucho acerca de su inteligencia, coraje, fidelidad, valor, capacidad de resolución, etc... todas esas cualidades que poseen.
En los años veinte la crianza del pastor alemán se extendió fuera de las fronteras alemanas, y en Francia, en Inglaterra y en los Estados Unidos (por citar las naciones más involucradas en aquella pasada guerra) el pastor alemán comenzaba a protagonizar un "boom" expansivo.
En 1920, el señor George Barais fundaba la Societé du Chien de Berger Allemand (SCBA), émulo del SV en Francia.  En Suiza, la señora Harrison Eustis comenzó a criar con el afijo "Fortunate Fields" con un ambicioso proyecto de experimentación de las utilidades de la raza, descubriendo un nuevo campo de aplicación importantísimo, la dedicación a perros lazarillos de invidentes.  En EEUU, la industria cinematográfica lanzó al estrellato a dos personajes caninos de esta raza, 'Rin-tin-tin' y 'Strongheart", algo que incrementó su fama internacional. El Club estadounidense se había creado en 1913, y en 1914 se había realizado la primera importación de élite, pero era ahora cuando la crianza del pastor alemán cobraba mayor auge al otro lado del Atlántico, y cuando las importaciones desde Alemania alcanzaban cifras millonarias.
Pero el período bélico habia hecho degenerar un tanto la cria en aquellos años, en los que primaría la cantidad sobre la calidad, produciéndose un peligroso deslizamiento a tallas muy superiores a la media exigida por el standard y a tipos mas bien “cuadrados”, sin una relación largo-alto proporcionada. Además, por otro parte, surgieron cada vez más perros con sintomas de inseguridad en su carácter, fruto de aquella época de escasa selección. Por todo ello, en 1922 el SV adoptó un sistema de confirmación y examen de los reproductores, el “Ankörung”, que ha perdurado hasta nuestros días.
Mediante las pruebas del “Körung” se pretendía, y también hoy se pretende realizar una selección de los ejemplares en base a sus cualidades anatómicas, morfologicas y caracteriológicas, a través de un profundo y minucioso análisis de la talla, medidas y proporciones, peso, estructura estática y capacidad de movimiento, estabilidad del carácter y su respuesta al disparo y a una prueba de coraje o defensa; además se efectúa un estudio de su pedigree y consanguinidades, dando funalmente un amplio y completisimo “rapport”: 2l Körung, que detalla todas las peculiaridades y rasgos del perro con un comentario fianl del “Körmeister” (o “maestro confirmador”) acerca de su más recomendable empleo para la crianza, con el fin de aprovechar sus mejores virtudes y de evitar sus posibles defectos en la descendencia a que pueda dar lugar. 
Sae establecieron dos clases de Kórung o calificación final: El Körklasse 1ª (Kkl.1ª) y el Körclasse 2ª (Kkl.2ª), según que el perro estuviera libre o no de defectos penalizables como leves, y negando el Ankörung a aquellos considerados con defectos graves.
La importancia del Körung es evidente hoy.  Se trata de efectuar la selección de los mejores reproductores para perfeccionar la raza y desechar defectos indescados que han ido apareciendo con los años en la cría.  Es un examen completo, de estructura, funcionalidad y carácter, y exige además tener alguna escuela de trabajo aprobada, por lo que supone una selección integral, tanto desde el punto de vista del standard como de la utilidad misma, y por ello debe ser apreciado por todos nosotros en lo que vale.  De nada sirve un perro extraordinariamente "bello" y funcional sin un carácter adecuado, como tampoco sirve un "monstruo" del trabajo que no pueda pasar una mínima comparación anatómica con el estándar de la raza.  Hemos de criar perros "integrales", o al menos poner todo nuestro esfuerzo en ello.
En 1924, y con motivo de las bodas de plata del Club, el SV tomó la decisión de adquirir una gran finca rural en Ossig, en la región de la Prusia oriental.  Este vasto terreno, propiedad de todos los socios, que habían llegado ya a los 57.000, cuando en 1918 eran sólo 5.900, se dedicó a la explotación agrícola y a la ganadería ovina, aunque, ante todo, sería el centro experimental más grande de cría de pastores alemanes que en todos los tiempos se ha llegado a conocer. Los ejemplares allí nacidos se registraban bajo un afijo propiedad del mismísimo SV, "Von Zuchtgut" (que traducido vendría a significar "de buena crianza").  Estos no se comercializaban, sino que quedaban a disposición del Club para mejorar la cría, o bien, a los no considerados adecuados para ello, se les cedía a ganaderos o pastores para su utilización en las labores propias de su oficio.

La "Granja de Ossig" fue además la residencia del Presidente von Stephanitz en el poco tiempo que duró.
Efectivamente, con tan sólo un año de existencia, y con unos resultados lógicamente poco significativos por ese corto período de funcionamiento, el proyecto se abandonó, aunque, eso sí, sirvió para que el capitán pudiera llegar a editar una valiosísima obra cinológica titulada "El pastor alemán en imagen y palabra" que unía la siempre extraordinaria pluma de su autor a un excelente trabajo de documentación gráfica.
Por aquel tiempo, el Club había crecido, como antes decíamos, de forma muy considerable, aproximándose ya el número de socios a los 60.000. El trabajo administrativo había aumentado tanto que se hizo necesario contratar un director gerente, y entró a ocupar ese puesto Fritz Schäelle, alguien que llegó a ser entrañablemente apreciado en el seno del Club. El SV desarrolló una enorme actividad desde entonces; se instituyeron concursos de fotografía, se editó por vez primera el libro de afijos de criadores de la raza y aparecieron las primeras publicaciones de carácter técnico sobre crianza y adiestramiento.
El Congreso celebrado en Wiesbaden el 5 de septiembre de 1930 vivió la tercera revisión del estándar, tras las efectuadas en 1900 y 1901. Se trató de adaptar a una nueva realidad de la raza, que había avanzado enormemente tanto en su carácter utilitario como en la propia apariencia y estructura, y que se revolucionó con el Sieger de 1925, "Klodo v.Boxberg", y su descendencia.

Muchas reglamentaciones internas de] Club sufrirían, por entonces también, importantes cambios.  Por ejemplo, una reforma a realizar fue en el reglamento de crianza, en cuanto a la utilización de perros monórquidos en la reproducción, que hasta 1927 se había permitido, en la creencia de que no era un carácter hereditario. También preocupaba la solidez de los ligamentos dorsales que se había perdido en parte con la implantación de estructuras más longilíneas, y ello era objeto de discusión e investigación en el seno del SV.
El 22 de abril de 1936 falleció von Stephanitz, quien poco antes había cedido la presidencia al Dr. Roesebeck, de Hannover, y que desde 1909 formaba parte de la junta Directiva del Club.  Este se hizo cargo temporalmente de una forma provisional, hasta la convocatoria de elecciones de una nueva junta. Finalizaba así una etapa, la primera etapa del SV, que, con un marcado régimen presidencialista que siempre ha tenido en su funcionamiento interno, correspondía a la "era von Stephanitz", al período en el que los destinos tanto del Club como de la propia raza estuvieron regidos por su creador y fundador, el capitán retirado de caballería Max von Stephanitz.  Fue la etapa quizás más importante de la historia del SV, pues empezó con su misma constitución y supuso la consolidación y la estructuración formal del Club, que además vivió los tiempos de mayor difusión y crecimiento.  La herencia de von Stephanitz era un "Deutsche Schäferhunde" que había llegado al primer puesto en la consideración de todos por su tremenda utilidad y un Club sólido y firme que agrupaba a multitud de aficionados y criadores, y que era la más importante salvaguarda de la misma raza, la cual von Stephanitz supo universalizar.
 


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