La Mancha Parda de la Hoja La Mancha Parda de la Hoja es considerada la enfermedad foliar más importante en yuca debido a que bajo condiciones favorables para su desarrollo los rendimientos pueden alcanzar pérdidas hasta de un 38% y aún mas. Su agente causal es Cercosporidium henningsii Allesch y presenta una amplia distribución mundial afectando especialmente al género Manihot spp dentro del cual se cuentan cerca de 200 especies. Además de M. esculenta, su ocurrencia se ha reportado en M. glaziovii y a M. piauhyiis.
Morfología del Hongo
C. henningsii crece en los espacios intercelulares de la célula y produce estromas de 2 a 6 células de espesor y un diámetro de entre 20 y 45 µ. De estos estromas se producen conidióforos en fascículas densas. Estos conidióforos son marrones (semioscuros), uniformes entre si, no ramificados, de punta redondeada, con cicatriz esporal pequeña o mediana, erectos o semicurvos y con un tamaño de 3 - 5 x 10 - 50 µ. Los conidióforos largos presentan poca septación. Las conidias crecen individualmente sobre el ápice de cada conidióforo, son cilíndricas, erectas o ligeramente curvas y con ambas puntas redondeadas. Las conidias presentan de 2 a 8 septas y tienen unas mediciones que están entre 4 - 6 x 30 - 60 µ. En algunas ocasiones es posible encontrar peritecios en el tejido necrótico de las manchas foliares hacia el haz de las hojas. Los peritecios tienen un diámetro de 100 :. Las ascas son elongo-clavadas, con ocho esporas con dimensiones 55 - 72 x 10 - 13 µ. Las ascosporas son ovoides, uniseptadas que miden 17 - 22 x 5.2 - 6.8 µ.
El estado perfecto del hongo es actualmente conocido como Mycosphaerella henningsii Sivanesan (APS, 1997) que anteriormente era denominada Mycosphaerella manihotis.
Síntomas:
Restringida a las hojas más viejas, las lesiones aparecen cuando las plantas tienen cinco o seis meses de edad. Existen variedades susceptibles frente a la enfermedad. La enfermedad se presenta tanto en la superficie superior como en la superficie inferior de la hoja. Las lesiones marrones en la superficie de la hoja tienden a ser redondeadas con bordes definidos y oscuros con dimensiones de 3 - 12 mm de diámetro. En la lámina inferior de la hoja las lesiones tienen márgenes menos definidos y hacia el centro las manchas marrones adquieren una coloración gris-olivácea debido a la presencia de los conidióforos y de las conidias del hongo. Debido a que estas lesiones se expanden y coalescen se vuelven más angulares como resultado de ser delimitadas por las pequeñas venas de las hojas. Las venillas que se encuentran dentro del área necrótica presentan color negro. En la medida en que la enfermedad progresa las hojas infectadas se van tornando amarillas, se secan y finalmente se caen. Este hecho se le ha atribuido a toxinas secretadas por el patógeno. A este respecto cabe anotar que de Cercosporidium henningsii Allesch se ha extraído una sustancia que ha sido denominada Cercosporamida la cual ha resultado ser un producto bioactivo natural efectivo como tratamiento contra la enfermedad Añublo Pardo Fungoso causada por el hongo Cercospora vicosae.
La temperatura y humedad son los factores ambientales que favorecen el desarrollo de la enfermedad. Las variedades más susceptibles pueden llegar a sufrir defoliación total. Se dice que condiciones ambientales severas endurecen las plantas y las hacen mas resistentes a la enfermedad.
Diseminación y Ciclo de Patogénesis
Las infecciones primarias de una nueva planta se presentan cuando las esporas de lesiones de tejidos descompuestos son diseminadas por el viento o por el salpicar de las gotas de lluvia. El viento puede transportar las esporas a través de largas distancias. Si bien las esporas generalmente requieren de agua libre para la germinación y la penetración, el establecimiento de la enfermedad puede presentarse durante periodos de intenso rocío. Una vez las esporas germinan emiten un tubo germinativo que penetra a la planta a través de los estomas. Internamente la hifa se expande a través de los espacios intercelulares. Al parecer tarda 12 horas el proceso que va desde la germinación hasta el inicio de la expansión dentro de los tejidos del foliolo y los primeros síntomas aparecen 12 días después de iniciada la infección. Los ciclos secundarios de la enfermedad ocurren a lo largo del período de lluvias. En este caso las conidias presentes en los conidióforos de los estromas son transportadas gracias al viento o al agua. Durante la estación seca el hongo sobrevive en lesiones viejas normalmente en hojas caídas. Finalmente valdría la pena indicar que el patógeno básicamente ataca las hojas de la planta, luego no es probable que el patógeno se pueda transmitir por estacas o semillas tal como si ocurre con las enfermedades virales.
Control:
Existen diversos tipos de control de la enfermedad, los cuales incluyen controles culturales, químicos, físicos, mecánicos y de resistencia varietal.
Se recomienda la siembra después del período en el cual se presenta el mayor pico de precipitación. De esta manera la planta alcanza su estado más susceptible durante la estación seca, cuando el riesgo de infección es bajo puesto que no se presentan las condiciones para la germinación de las conidias o las esporas. La reducción del inóculo se puede lograr realizando eliminación de otros hospederos de la enfermedad, tales como yucas espontáneas tanto cultivadas como silvestres, especies malezas del género manihot y también la eliminación de camotes. Otra práctica que puede ayudar a retardar y disminuir la cantidad del inóculo inicial es la siembra de menores densidades de siembra. Otra práctica útil es la quema de os desechos de las plantas. También se recomiendan rotación con otros cultivos durante períodos de 3 a 5 años, lo cual sugiere que este es el período máximo de latencia de las estructuras de resistencia del hongo.
El espíritu del control químico es mas de tipo protectante antes que erradicante. La protección se puede lograr mediante el uso de productos a base de óxido de cobre y oxicloruro de cobre, suspendidos en aceite mineral y aplicados a una dosis de 12 litros/ha. De la misma manera se utilizan fungicidas carbamatos, igualmente protectantes. Ellos son Dithane M - 22, Dithane M - 45, Dithane Z - 78, Lanacol - Cobre y Brestan. Dado el conocimiento que se tiene en cuanto al ciclo de la infección primaria y a la edad durante la cual se manifiestan los primeros síntomas de la enfermedad, las lesiones aparecen hasta cuando las plantas tienen cinco o seis meses de edad, se puede pensar en la posibilidad de programar aplicaciones de protectantes a partir de la segunda semana del cuarto mes.
No obstante el mejor control se realiza usando de variedades con resistencia genética. En los sistemas de agricultura de subsistencia de la Amazonia, en donde la yuca es la matriz de los agroecosistemas, se siembra una mezcla de variedades de yuca que puede ejercer algún tipo de control frente a la enfermedad. Esto puede deberse a los diferentes grados de resistencia que presentan las plantas que posiblemente pueden estar asociados con diferentes genes de resistencia no específica dentro de la población.