A
mi hija Carolina, quien todavía no sabe de estas cosas, pero me
las inspira
mi hija
quiere saber
por
qué hay duelo en la palidez
por
qué hay cuerpos en la llanura
por
qué hay huesos sin coyuntura
mi hija
me preguntó
por
qué hay cieno en la perfección
por
qué hay sueños en la locura
por
qué hay dueños de la tortura
mi hija
quiere entender
por
qué hay luegos sin su después
por
qué hay fuegos que son carnada
por
qué hay muertos en la camada
mi hija
me increpó
por
qué apena la ejecución
por
quién suenan las campanadas
por
quién ruegan las alboradas
mi
hija quiere emprender
un
viaje hacia la dulzura
mi
hija quiere crecer
en
brazos de la ternura
mi
hija quiere creer
que
ha muerto al fin la amargura
mi
hija quiere tener
un
mundo sin sepulturas
mi hija
quiere aprender
por
qué asombra la desnudez
por
qué hay sombras en la escultura
por
qué sobran las estrechuras
mi hija
me interrogó
por
qué hay hambre en el callejón
por
qué hay hombres sin espesura
por
qué hay pobres en desmesura
mi hija
quiere encender
una
luz en la sordidez
una
vela en los basurales
una
estrella en los pantanales
mi hija
ya decidió
caminar
con su pantalón
remontar
las adversidades
desmontar
las perversidades
mi
hija quiere emprender
un
viaje hacia la dulzura
mi
hija quiere crecer
en
brazos de la ternura
mi
hija quiere creer
que
ha muerto al fin la amargura
mi
hija quiere tener
un
mundo sin sepulturas