UN BESO Y NADA MAS

¿Cuándo me amarás?
¿Cuándo estarás
a mi lado en la noche
que cubrió mi vida
con la oscuridad
que disipan tus ojos, cual luz mañanera,
abriendo los cerrojos de la primavera
en mi alma,
que está aprendiendo a querer
tu corazón de mujer?

Cuando tú no estás,
nada es verdad;
sólo hay sombras
en mis pensamientos
sedientos de tu manantial;
no hay desierto en la flor de tu boca,
no hay nada más cierto para mi alma loca
que un beso,
antes que empiece a llorar
mi corazón de cristal.

Un beso
te pido,
yo quiero que tus labios iluminen mi dolor;
sólo eso
ansío,
prefiero tu ternura a morirme de pasión
en el tiempo
del olvido,
arrojado del camino, sin destino, sin perfil,
así siento mi existencia cuando estás lejos de mí;
yo no puedo
sin tu aliento,
sin tus ojos, sin tu luz, sin tu cariño ya vivir,
luego de haberte querido sólo me queda morir
de amor
por ti.

Sé que si te vas,
no volverás;
la distancia me clava
tu ausencia en el alma
y, sin compasión,
tu recuerdo abre más las heridas
y acerca el invierno a mis horas sombrías;
un beso,
un beso y nada más
me curará de este mal

de amores
y penas,
que me llena las venas de tristeza y soledad,
en noches
enteras,
sufriendo la condena de no verte nunca más,
y me enfermo
de locura,
me torturan los latidos de mi pecho sin piedad,
que delira por tus labios que ya no me besarán,
y me muero
de amargura,
un martirio es tu ternura cuando te alejas de mí,
pero no es definitivo que tú tengas que partir...
y yo morir.