TENER QUE PARTIR

Tener que partir
es tener que morir
es tener que arrugar tantas hojas marchitas
tener que vivir
es tener que sufrir
es tener que arrojar las alforjas vacías
y darle la cara a la vida
sin darle la brida a la muerte fruncida
sin darle cabida a la carne caída
sin darle a la herida una faz
compungida y transida de desolación
aterida y vencida por cruel aflicción

pero yo
te juro que yo
volveré a cree en la esperanza
al decirte adiós
y yo
te juro que yo
sellaré mi habitación abierta
con tus besos y recuerdos
al momento de separarnos
y yo
te juro que yo
rogaré que la distancia
haga fuerte nuestro amor
y yo
te juro que yo
lloraré como en la infancia
al sentir el tiempo
viejo y lento
y el lamento del corazón
huérfano de compasión

tener que salir
es tener que encubrir
es tener que fingir que la ausencia es mentira
tenerse que ir
es tener que mentir
es tener que vestir de colores las puertas del alma
cansada de andar por caminos ajenos
cansada de arar su destino en el cieno
cansada de ajar su vestigio sereno
cansada de izar
su bandera en la soledad
y cantar sus poemas de modo fugaz

pero yo
te juro que yo
volveré a cree en la esperanza
al decirte adiós y yo
te juro que yo
sellaré mi habitación abierta
con tus besos y recuerdos
al momento de separarnos
y yo
te juro que yo
rogaré que la distancia
haga fuerte nuestro amor
y yo
te juro que yo
lloraré como en la infancia
al sentir el tiempo
viejo y lento
y el lamento del corazón
volveré volveré