SI NO VAS A QUERERME

Si no vas a quererme,
si ahora quieres dejarme,
dime que me has mentido,
que nunca me has querido,
para que yo no guarde
esperanzas de darme
a quien todo he creído,
a quien sólo he confiado
mi don más preciado,
y ahora dices que no,
que fue vana ilusión,
que me sigues queriendo
pero que no hay amor.

Lo dijiste llorando,
y así fuiste apagando
esa luz que encendiste,
el calor que me diste
en promesas de amarme
y por siempre adorarme
sin que nunca la tarde
nos nublara el camino;
yo confié en el destino
e ignoré que el dolor
de tus ojos en flor
era llanto de duelo
por lo que se murió.

Y reír, y llorar,
y decir, y callar
el dolor que me parte,
pero no es motivo
el haber padecido
para dejar de amar.

Y gozar, y sufrir,
y confiar, y fingir,
y seguir adelante
sin nunca en la vida
dejar que la herida
nos separe de Dios.

Si el amor es eterno,
ya no perderé el tiempo
en creer que fue cierto
lo que ya se ha muerto,
y no digas te quiero,
son palabras al viento,
como tus sentimientos,
que abrigaron mi fuego,
mas sólo fue un juego;
yo no soy de jugar
a saber qué es amar:
cuando dije "te adoro",
lo decía en verdad.

Y reír, y llorar,
y decir, y callar
el dolor que me parte,
pero no es motivo
el haber padecido
para dejar de amar.

Y gozar, y sufrir,
y confiar, y fingir,
y seguir adelante
sin nunca en la vida
dejar que la herida
nos separe de Dios.