NAVIDAD EN MI TIERRA

Por los cerros de mi tierra peregrinan Santa María y San José.
Fría noche de diciembre en que juntos van caminando hacia Belén.
A sus pasos brotan flores, se alegran los ángeles junto al Buen Dios.
¡Rían estrellas del cielo, porque esta noche nace el Niño Jesús!

Campanas de gloria que nos llaman a Belén:
nuestra esperanza es un Niño
que ha nacido humilde en un pobre portal.
¡Vamos, pueblo de mi tierra,
vamos a adorar al Niñito Dios!

Mi dulce Niño ha nacido en una pobre cueva por este lugar,
pues los aldeanos no quieren en esta noche a los pobres hospedar.
Una vaca y un burrito hacen feliz al Niño dándole calor.
Yo quiero ir a ese establo para abrigar con mi poncho al Niño Dios.

Campanas de gloria que nos llaman a Belén:
nuestra esperanza es un Niño
que ha nacido humilde en un pobre portal.
¡Vamos, pueblo de mi tierra,
vamos a adorar al Niñito Dios!

Unos humildes pastores le traen al Niño lo que pueden dar:
lana de alpaca y de oveja, sopa de quinua y torrejas de maíz.
El viento de la montaña de unos bellos ángeles trae la voz.
La Virgen y el Niño gozan con estos presentes, ofrendas de amor.

Campanas de gloria que nos llaman a Belén:
nuestra esperanza es un Niño
que ha nacido humilde en un pobre portal.
¡Vamos, pueblo de mi tierra,
vamos a adorar al Niñito Dios!

Tras una estrella de plata tres Reyes Magos viajan para llegar
a adorar a mi Niño, que nació en las tierras de la Cruz del Sur.
Cacique indio es uno de ellos, que siguen por un sendero de luz,
otro es rey de los mandingas y el otro es un blanco de hispano color.

Campanas de gloria que nos llaman a Belén:
nuestra esperanza es un Niño
que ha nacido humilde en un pobre portal.
¡Vamos, pueblo de mi tierra,
vamos a adorar al Niñito Dios!