Letra:
Miguel Jordá - Martín Scheuch
Recitado:
Ésta
es la historia gloriosa
de
la gesta evangelizadora
de
este continente,
nuestra
América Latina.
Historia
de hombres valientes,
historia
de santos heroicos,
historia
de luces y sombras,
historia
de nuestra fe.
Cuando
Cristóbal Colón
descubrió
este continente,
de España
mandaron gente
a hacer
la predicación.
Dicha
evangelización
tiene
páginas de gloria,
nos
lo recuerda la historia
y es
muy cierto que es así.
Dicha
evangelización
tiene
páginas de gloria,
para
ayudar la memoria
los
santos están ahí.
Está
un San Pedro Claver
y Santa
Rosa de Lima,
que
en América Latina
llegaron
a florecer.
Cumplieron
con su deber
Antonio
de Montesinos
y también
Santo Toribio
y el
mulato San Martín,
defendiendo
hasta el fin
la dignidad
de los pobres.
El
anuncio de la fe
en
América Latina
fue
una bendición divina,
como
aquí les contaré.
En
su origen y en su ser
predicose
el cristianismo
a
través de catecismos,
rezos,
cantos y oraciones.
Con
bailes y procesiones
y
con canto a lo divino,
indio,
blanco y de color
se
convierten de temprano.
así
el pueblo americano
conoció
a nuestro Señor.
Lucharon
por la justicia
mensajeros
de la paz:
Bartolomé
de las Casas
y también
San Luis Beltrán.
Defendiendo
a los pobres,
al indio
en su dignidad,
se vino
a proclamar
el mensaje
del Señor.
Defendiendo
a los pobres,
del
indio su dignidad,
el Obispo
Valdivieso
su vida
llegó a entregar.
Recordemos
las misiones
de los
Padres Mercedarios,
que
hasta la selva llegaron
predicando
el Evangelio;
y a
los fieles misioneros,
los
frailes sanfranciscanos,
que
por Cristo conquistaron
desde
Lima hasta Chiloé.
El
anuncio de la fe
en
América Latina
fue
una bendición divina,
como
aquí les contaré.
En
su origen y en su ser
predicose
el cristianismo
a
través de catecismos,
rezos,
cantos y oraciones.
Con
bailes y procesiones
y
con canto a lo divino,
indio,
blanco y de color
se
convierten de temprano.
así
el pueblo americano
conoció
a nuestro Señor.