duerme,
mi pequeño de oro,
duerme,
mi tesoro de cristal,
lloro
en tu reflejo puro
lágrimas
que apuro en tu brocal
duerme,
criatura divina,
duerme,
mi capullo, en el rosal
que
te acuna en las manos finas
de María,
flor primaveral
duerme,
Niño, en nuestra miseria,
duerme,
mi centella de algodón,
estrechando
nuestra materia
Dios
estremecido de emoción
duerme,
lucecita encendida
en la
mortecina oscuridad,
duerme
al canto del alba nacida
para
respirar tu inmensidad