Ese
secreto nunca llegó a saber
el navegante
que se empeñó en creer
que
con tres naves podría surcar
la mar
abierta, perdido el litoral.
Y entre
sus noches de espuma y de coral
nunca
pensó a nuevas tierras arribar;
sólo
un destino se impuso arrostrar:
circunnavegar
la muerte
y la sal
"Santa
María", ruega el Almirante en vela
bajo
la bóveda estrellada en alta mar;
rompe
la espuma tu nombre, tu perfil de carabela,
como
una Estrella de la Evangelización.
Entre
sargazos y polvo luminar
vuelan
sus sueños hacia la India Oriental;
no hay
firmamento para el Leviatán,
no hay
océano imposible de cruzar.
Buscando
gloria, el marino desdeñó
las
rutas hechas en la navegación;
nunca
llegó al territorio que soñó:
ser
descubridor
fue
gloria mayor
Gloria
a Cristóbal y al secreto de su historia,
la Rosa
Náutica en su mapa y su valor,
Santa
María, oculta guía de la travesía
como
una Estrella de la Evangelización.
Te alabarán
por siempre las generaciones
nacidas
de este tu episodio de la luz,
Santa
María, Cristófora, la que fundó tu orilla,
como
una Estrella de la Evangelización.