Cristo
de mi alma,
piedad
de mí pecador;
vivo
sufriendo, Señor,
mi culpa
muerte te dio,
pero
yo gracias te doy,
tu cruz,
Jesús, fue nuestra reconciliación.
Lágrimas
bañan mis ojos
ante
tu imagen, Jesús;
déjame
estar a tu lado
para
cargar con la cruz.
Sangre
que baña la tierra,
que
clama en un grito:
¡Señor,
ten piedad!
Sangre
de Dios que se humilla,
que
ofrece su vida
con
hondo dolor
por
nuestra liberación.
Oh Jesucristo,
ten
piedad, dame el perdón;
veo
en tu carne, Señor,
las
heridas del amor;
yo te
di muerte en la cruz
y Tú
me perdonaste, Señor Jesús.
Llorando
por mis pecados
ante
tu imagen, Jesús,
quiero
seguir tras tus pasos
para
cargar con la cruz.
Sangre
que baña la tierra,
que
clama en un grito:
¡Señor,
ten piedad!
Sangre
de Dios que se humilla,
que
ofrece su vida
con
hondo dolor
por
nuestra liberación.
Misericordia
es el
nombre de tu amor;
tus
tristes ojos, Señor,
me miran
con compasión;
tu sacrificio
ha de ser
la fuente
de misericordia en nuestro ser.
Unidos
como hermanos
ante
tu imagen, Jesús,
venimos
los pecadores
para
cargar con la cruz.
Sangre
que baña la tierra,
que
clama en un grito:
¡Señor,
ten piedad!
Sangre
de Dios que se humilla,
que
ofrece su vida
con
hondo dolor
por
nuestra liberación.