Cuando
Cristóbal Colón
descubrió
este continente,
se inició
la historia
de la
evangelización.
Bendito
descubridor
de la
tierra americana,
Nuevo
Mundo que esperaba
a Cristo
Redentor.
Cruzando
las carabelas
el mar
bajo las estrellas,
llegaron
a nuestras tierras
y dejaron
hondas huellas
en la
historia americana
de la
evangelización.
España
fue la elegida
para
llevar el Evangelio
a los
hombres de piel de bronce
que
anhelaban al Señor.
Con santidad
y heroísmo
fue
forjada por misioneros
esta
gloriosa gesta guiada
por
la Virgen del Pilar.
Año
noventa y dos
del
lejano siglo quince,
despuntó
en nuestro horizonte
la luz
de la fe.
En el
día del Pilar,
un bello
doce de octubre,
nos
llegó la Buena Nueva
de Cristo
Jesús.
Enseñando
y predicando
con
la palabra y ejemplo,
florecieron
nuestros santos,
evangelizando
al indio,
negro,
criollo y mestizo,
en la
fe en nuestro Señor.
Esta
es la herencia que nos dejaron
los
que forjaron nuestra historia:
¡unamos
nuestras fuerzas
para
seguir la labor!
¡Hermano
latinoamericano,
con
el corazón en la mano,
trabajemos
unidos
por
la reconciliación!